Meteoro es leal a la escudería de autos de su familia. Su padre, Pops Racer, es la cabeza de la empresa, y fue él quien diseñó el rugiente auto de Meteoro, el Mach 5.
Un día, Meteoro rechaza una oferta muy lucrativa y tentadora que le ofrece la empresa Industrias Royalton.
Eso no sólo enfurece al maniaco dueño de la compañía, sino que devela un terrible secreto: el resultado final de algunas de las más importantes carreras está arreglado de antemano.
Un grupo de inescrupulosos magnates, maneja a su capricho a los más grandes corredores, con el fin de obtener grandes ganancias. Ahora, si Meteoro no acepta ser piloto de los autos de Royalton, Royalton se va a encargar de que él ya nunca jamás, cruce una meta.
La única forma en que Meteoro puede salvar la escudería de su familia, y al mismo tiempo las carreras que tanto ama, es venciendo a Royalton en sus propios términos.
Contando con el apoyo de su familia, y con el de su leal novia Trixie, Meteoro forma equipo con alguien que alguna vez había sido su rival: el misterioso Racer X.
Con su ayuda, Meteoro quiere ganar la carrera que, en el pasado, había cobrado la vida de su hermano: la carrera todo terreno que desafía la muerte, conocida como The Crucible.
La verdadera y más difícil prueba para Meteoro como corredor, es el Grand Prix de la Liga de Carreras Mundiales.
Para que Meteoro pueda ver la bandera a cuadros de la meta final, marcándolo como ganador, debe vencer a los mejores y más empedernidos corredores del mundo.
Algunos de ellos, están muy incentivados por el premio de un millón de dólares.