La princesa Mette-Marit de Noruega, no lo ha pensado dos veces y se ha tomado el mando de un yate, en su visita a la ciudad noruega de Fredrikstad.
Preparada con ropa deportiva, chaleco y botas de agua, como una misma marinera, la princesa ha disfrutado por unos minutos del placer de surcar las olas, bajo la atenta supervisión del diseñador noruego Bard Eker.
Tras este placentero paseo, la princesa Mette-Marit ha sido recibida en Fredrikstad por los alumnos del colegio Torsnes, que no querían perderse la oportunidad de estar al lado de la futura Reina de Noruega.
Este hecho ha sido buen indicio de la recuperación de la princesa, tras la muerte de su padrastro, hace unos días.