Este verano está siendo muy difícil para los noruegos tras los terribles atentados de Oslo que acabaron con la vida de 77 personas. Los familiares y amigos de los fallecidos intentan sobreponerse a la tragedia, entre ellos la princesa Mette-Marit, quien perdió a su hermanastro Trond Berntsen, policía de 51 años, que era hijo de Rolf Berntsen, el segundo esposo de su madre.
A pesar de la tristeza que la abarca, la princesa y su esposo Haakon de Noruega, continúa cumpliendo con su agenda, en la cual se encuentra una visita de dos días a la región de Hedmark, al sur de Noruega.
La primera parada fueron las antiguas minas de la localidad, donde los príncipes recibieron una muestra de la cultura local en un “show” con teatro, música y baile.