Divertido, zafado y hasta un poco testarudo, así es Emilio Regueira. El líder de Rabanes abre su corazón justo en el momento más estable de su vida, cuando empieza a entender que todo tiene un lado espiritual y sobre todo, que Dios es quien mueve los hilos de nuestro caminar.
Con el lanzamiento de “Demons On Fire” entrevistamos al cantante para descubrir qué tan demonio es, pero lo que encontramos fue algo sorpresivo.
A Emilio se le conoce por su gran energía que demuestra en Rabanes, ¿Cómo te defines? “Sólo creo en Dios, porque tú te das cuenta cómo se van dando las bendiciones y esto no lo ordena la fama; se da por la gracia de Dios. Trato de ser muy claro, hago las cosas lo mejor que puedo, soy cerrado, pero me gusta el desorden, el relajo”.
Ey! ¿De dónde viene Emilio Regueira?
ER “Mi papá era un inmigrante español, de La Coruña, Galicia, que vino a Panamá en el negocio de los muebles y mi madre era una muchacha trabajadora de Los Cerritos, Los Pozos, provincia de Herrera”.
Ey! ¿Cómo fue esa convivencia con tus padres?
ER “Yo tuve la gran prueba de Dios de perder a mi padre cuando tenía siete años, y Chispín, mi hermano apenas tenía 13 días de nacido. Mi mamá se volcó en la iglesia tras ese suceso. Como una muchacha de campo, se dedicó al trabajo y nos inculcó el valor de éste, ejemplos que siempre me han servido”.
Ey! ¿Es cierto que antes de Rabanes estuviste en el coro de la iglesia?
ER “ Bueno, con todas las cosas que nos pasaron, mamá buscó refugio en la iglesia de Chitré, allí hicimos muchos amigos, participamos de encuentros carismáticos grandísimos buscando el buen camino, tú sabes, con el Padre Segundo Familiar Cano. Allí tocábamos varios instrumentos.
Ey! ¿En la iglesia te volviste músico?
ER “Aprendí un poco, sobre todo a tocar teclados. Yo tengo un primo que se llama Álvaro Regueira, él me enseñó los primeros acordes de guitarra, y mi primo Omar Bultrón, quien le ha compuesto a varios artistas, terminó de darme algunas técnicas de guitarra. Con el tiempo entré a Bellas Artes un par de años, intercambié ideas, conocí a Cristian “El Pipón” y empezamos a tomar clases de guitarra”.
Ey! ¿Con Rabanes tienes mucha fama, pero qué otros trabajos haces?
ER “Yo le dediqué mucho tiempo a los Rabanes como único modus vivendi hasta hace cuatro años. Desde allí empecé a hacer otros proyectos en serio. En el 2000 amplié mi carrera de compositor con Emilio Estefan, compuse para Thalia, algunos demos a Will Smith, trabajé en la película “Chasing Papi”, con Roselyn Sánchez, Sofía Vergara y Eduardo Verastegui; monté composiciones para la banda de Ab Quintanilla, La Conquista, entre otras cosas”.
Ey! ¿Y en los negocios?
ER “Me metí mucho en lo que fue el sector de compra de tierra, en tierras altas de Las Minas, Herrera, en donde quiero desarrollar el turismo, con hotel boutique. Allá en Las Minas tenemos un clima muy parecido al de Boquete y Cerro Azul. También estoy a punto de cerrar la compra de otra finca para dedicarme a la cría de cabras, y ganado”.
Ey! ¿Entonces eres todo un terrateniente?
ER “(Risas) No sé, pero estoy entrando en muchas cosas. Me dedico a la compra de apartamentos, tierras y a lo mejor más adelante compre lotes para hacer algunas barriadas”.
Ey! ¿Cómo es Emilio, el esposo?
ER “Es un punto no difícil. Necesitas saber bien tu dirección, lo llevo de la mejor manera. Mi esposa tenía dos niñas de una relación anterior, la conozco desde que estábamos en secundaria, era una de las mujeres más preciosas de la escuela, aun lo es, siempre me llamo la atención. Para el año pasado las cosas se fueron dando rápidamente y nos casamos porque yo vi en ella a una mujer muy trabajadora, una mujer que comprendió mucho mi vida actual.
Ey! ¿Cómo es tu hijo Emilio Rafael?
ER “Es un inquieto como yo. Desde que descubrió una guitarra que yo le regalé, le brillaron los ojos, y yo soy muy juguetón con él. Con las niñas de mi esposa, cuando hacen algo malo, los corrijo en el momento, les enseño las cosas claras”.
Ey! ¿Cuántos tatuajes tienes y dónde no te tatuarías?
ER “Siete; yo no creo que me haga más. Quería hacerme uno en la espalda, pero eso fue en tiempos de gira, ahora ando en otras cosas y no me tatuaría nunca los genitales ¡huy, difícil! (risas)”.
Ey! Dicen que eres muy coqueto ¿Cómo te va con las fanáticas?
ER “Me vas a poner nervioso. Sinceramente soy un tipo que no pone barreras entre el público. Tuve mucha suerte. Me cuidé de la edad de las personas, de no darle una cerveza a un menor de edad, de sólo conversar con una chica”.
Ey! ¿Qué le recomiendas a la juventud?
ER “Que deben perseguir sus sueños, tener autodisciplina, que se puede probar de todo en la vida: buenos amores, tragos, pero todo con un equilibrio, para disfrutarla a plenitud”.