Variedades

¿Mi niño presenta algún problema auditivo?


En ocasiones, puede ser que en los primeros años de vida, los padres no se den cuenta de que su niño presenta alguna deficiencia auditiva. Es decir, que puede existir alguna alteración que impida que el estímulo sonoro sea captado con intensidad suficiente para ser escuchado, a causa de una malformación o lesión de las estructuras del oído medio o del oído interno , pasando desapercibido este daño e ignorando las consecuencias de esta alteración.
Muchas veces los papás de estos niños observan algún retardo en la verbalización del lenguaje, sin embargo, prefieren darle más tiempo al niño para que hable. Se refieren a otras personas diciendo: " él entiende todo aunque no hable", " hay niños que hablan tarde, sobre todo los varoncitos", " el hijo de... habló tarde, no hay que preocuparse", " el sólo mira cuando quiere" , " hay que gritarle un poco para que atienda"; "el papá y los tíos hablaron tarde"...
Es cierto. Muchos niños demoran para hablar por falta de estimulación, otros no lo hacen por algún grado de pérdida auditiva y otros por tener dificultad para reconocer correctamente el estímulo sonoro al que están expuestos, cualquiera que sea el caso, es motivo de preocupación, pues el lenguaje es la facultad por la cual nos comunicamos y es la base del pensamiento lógico, el cálculo y la lógica matemática.
Los niños comprenden el lenguaje mucho antes de comenzar a hablar: conocen objetos, personas, situaciones cotidianas, reconocen los sonidos y voces familiares, pero es aproximadamente al año y medio cuando empiezan a decir sus primeras palabras, hacia los dos años estructuran pequeñas frases, sigue instrucciones sencillas y pueden dirigirse a la fuente que origina el sonido; nombrarla sin verla y discriminarla de otros sonidos de fondo. De aquí en adelante su lenguaje oral se desarrollará rápidamente.
Estos comportamientos permiten saber si el niño alcanza paulatinamente las metas lingüísticas adecuadas a su edad. Es importante que como padre tenga noción de esta secuencia de desarrollo, ya que usted es la primera persona con la que el niño interactúa, aprende y crece; por lo tanto, observar las respuestas de su niño puede ayudar a la detección de la deficiencia auditiva de manera oportuna. En otras palabras, significa que los primeros años constituyen el período más intenso de la adquisición del lenguaje y la base de aprendizajes posteriores, ya que el niño recibe información a través de todos los sentidos, asimilándola mucho más fácil que en otras etapas.
En la escuela, un niño con pérdida auditiva estará en desventajas con sus pares, ya que perderá información relevante para desempeñar las actividades propuestas por la maestra, por ello, puede mostrar frustración ante la dificultad para seguir instrucciones, para interactuar, por no comprender las palabras claves del tema. Generalmente, son niños inquietos, que no responden a las preguntas o que piden repetición de lo dicho varias veces; pareciera no importarle el tema, corren el riesgo de ser rechazados por el grupo y hasta por la maestra, al no lograr los objetivos propuestos.
Es muy difícil aceptar una alteración auditiva, pero una intervención temprana disminuye notablemente sus consecuencias. Si observa que su niño aún no habla o tiene retraso en la adquisición del lenguaje, no responde al nombre, hala , señala, o llora cuando quiere algo, tiene desviaciones en el habla, responde sólo a sonidos altos y le cuesta identificar el origen de la fuente sonora, su niño puede presentar algún grado de déficit auditivo que puede estar interfiriendo en su desarrollo. Al contrario de lo que todos creen, "la pérdida auditiva no es una discapacidad , es una diferencia".


fecha edicion
old id
23752
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América