Después de no hablarse durante años, Michelle Salas llegó de pronto a la vida de Luis Miguel. Así, en un abrir y cerrar de ojos pasó a convertirse en "La incondicional" del cantante.
El reencuentro de padre e hija ocurrió en los primeros meses de 2007 y trajo consigo una serie de comentarios polémicos en la prensa del corazón que involucró también a la familia materna de Michelle, en este caso su madre, Stephanie Salas, su abuela Sylvia Pasquel y su bisabuela Silvia Pinal.
Todas eran cuestionadas por los medios para saber cómo se había dado el tan esperado encuentro. Ellas tratan el tema con mucha delicadeza.
Las primeras fotos dadas a conocer de "El Sol" junto a su hija fueron tomadas en abril en Disneylandia, al lado de Aracely Arámbula y Alejandro Gallegos, hermano del cantante.
"Me alegra que finalmente se esté haciendo justicia... Yo sólo puedo decirles que la sangre llama", así resumía Stephanie el reencuentro en ese tiempo.
Pero ya calmadas las aguas, ahora que Michelle se deja ver tranquilamente con su papá tanto en Miami como en Las Vegas, Los Ángeles y recientemente en Acapulco, incluso en más ocasiones que la misma Aracely, su pareja actual, la situación es otra.
Es evidente el interés del cantante mexicano por estar lo más cerca posible de su hija, lo que de paso tranquilizó a las integrantes de la dinastía Pinal.
"Ya me siento más tranquila porque sí, de verdad, el acoso se vuelve un poco obsesivo, pero qué bueno que las cosas se tranquilizaron", dijo Sylvia Pasquel.
"Precisamente de eso es de lo que huyo, de ese tipo de preguntas (de su nieta y Luis Miguel). De todas maneras, cada quien tiene su propia versión, pero hablar de las cosas sin saber, mejor que hablen los demás".
La paternidad del cantante siempre había parecido un tema oscuro, del que ni la misma Stephanie ni sus familiares deseaban hablar, hasta que ésta se presentó en diciembre del año pasado en el programa español ¿Dónde estás corazón? y dio detalles de su romance con el artista, de cómo lo conoció y cómo se fue dando la relación.