Las mujeres que migran a Panamá son muy valerosas, vulnerables, no siempre logran esas mejores oportunidades que esperaban hallar cuando tomaron la decisión de salir de sus países.
Hay tareas pendientes y urgentes en materia de migración, por parte de las autoridades, para asegurar que se respeten los derechos humanos y laborales de muchas migrantes, como es el caso de las trabajadoras del sexo colombianas que, además de ser explotadas por los proxenetas, son abusadas por policías. Esto salió a relucir en los trabajos (monografías) del volumen N.°17, N.°2, de Societas, revista de ciencias sociales y humanísticas de la Universidad de Panamá, cuya gala tuvo lugar recientemente en la Facultad de Humanidades.
En este número participaron Eugenia Rodríguez Blanco, Francisco Herrera, Yolanda Marco Serrano, Laura Marco Conca, Corina Luna, Guillermina I. De Gracia, Vanessa Villalibre Fernández, Carmen B. De Gracia y Cristina Oderay Che Hassán de Gordón.
Societas presenta, entre otras, investigaciones sobre la trata de personas. Además, habla sobre las barreras en el ámbito de la salud para las migrantes en situación irregular, informa sobre los abusos de que son víctimas las migrantes colombianas y se refiere también a la migración de las indígenas a la capital.
Cabe mencionar que el editor de esta publicación es el Dr. Alfredo Figueroa Navarro.
Más detalles
La mayoría de las migrantes a nuestro país son de República Dominicana, Nicaragua y Colombia.
“La mayor parte de las mujeres extranjeras que trabajan en Panamá (muchas veces en situaciones irregulares) se insertan en el servicio doméstico”.
Las trabajadoras sexuales migrantes en Panamá están interesadas en crear un gremio para buscar protección, pues son víctimas de atropellos. Ellas no tienen mayores bienes, según indicó el 90% de las entrevistadas durante el estudio La mayoría tiene hijos o padres en Colombia y les envían entre $200 y $500 al mes o quincenalmente.