El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su esposa, Carla Bruni, asistieron junto a los mejores amigos de Yves-Saint Laurent a los funerales del modisto en la iglesia de Saint-Roch de París, la cual estuvo llena de personalidades del mundo de la moda, la cultura, los negocios y la política.
A la iglesia, adornada en blanco con cientos de jazmines y flores de lis, solo se podía entrar con invitación, pero a sus puertas una gran pantalla retransmitía la ceremonia, y, previamente, imágenes de los últimos desfiles del artista.
Más de un millar de personas acudieron a rendir un último homenaje al genial y precoz prodigio de la moda que fue Yves Saint Laurent, fallecido el pasado domingo a los 71 años de un tumor cerebral. Los asistentes aplaudieron tras el paso de su féretro de camino y regreso de la iglesia.
Creador de talento precoz, tímido e hipersensible, discreto y provocador a la vez que dijo haber querido acompañar la liberación de la mujer de los años 60, "servirle", y ayudarle a ser "feliz". Saint Laurent dejó las pasarelas en el 2002 con un desfile monumental organizado en el Centro Pompidou.
Catherine Deneuve, Laetitia Casta, Pierre Bergé, Jean-Paul Gaultier, Kenzo Takada, Hubert de Givenchy, Valentino, John Galliano, entre otros, asistieron a las exequias del modisto.
Los restos mortales de este creador nacido en Orán (Argelia) en 1936 serán incinerados.