Ayudar a la human idad a ser mejor es el objetivo central de Brahma Kumaris mediante cursos y talleres de crecimiento espiritual.
Hace 26 años que esta agrupación mundial tiene en Marcelo Bulk un colaborador incondicional.
En esta ocasión visita Panamá para dictar el CIlco de Seminarios-Taller: “Crear vidas llenas de significado”, en la sede de Bethania.
El domingo 17 de mayo estará dictando la conferencia “Valores y actitudes a desarrollar de acuerdo a mi propósito”.
La sociedad está llamada a ser feliz. Para ser feliz necesita hacer una especie de poda, eliminar todas esas malas hierbas que son la discriminación, intolerancia, envidia, afán de poder, materialismo, superficialidad, irrespeto a la vida, odio...
Con los talleres y conferencias que Brahma Kumaris dicta en más de 120 países y que han beneficiado a miles de personas, según explica el consultor internacional, se hace un llamado a re plantearse la manera de vivir a revisar los valores y objetivos de vida.
“Vivimos una época de superficialidad, donde la sociedad da demasiado valor a lo material, en detrimento de lo espiritual”, destaca.
Es imprescindible hacer un alto. Reflexionar en qué estamos fallando como sociedad, opina e insta a mirar dentro de sí y autodescubrirse. Asimismo, se aprenderá a buscar la felicidad en cosas intangibles, pero imperecederas.
No le queda duda de que “dentro de cada individuo hay cosas más profundas, más grandiosas y hay que buscarlas, para poder lograr la autorrealización personal y colectiva”, porque no se puede ser feliz si los demás son infelices y ese concepto de solidaridad no puede ser sofocado por antivalores.
Considera que hay una confusión colectiva, una equivocación en el rumbo. Por eso es que predomina ese deseo de vivir ya, disfrutar ya, ser famoso ya, tener dinero ya y a costa de lo que sea y por encima de quien sea.
La única manera de salvar a la sociedad de la hecatombe es fortaleciendo la espiritualidad de cada uno de sus miembros, llamando a la solidaridad.
A Bulk le preocupa que la gente no tiene metas a largo plazo, se dedica a consumir, gozar y vivir el momento sin pensar en las consecuencias de sus actos. Dejan que sea el mundo, las cosas, las situaciones, las que les dicten lo que harán con su vida.
Esa existencia basada en lo trivial, en obtener satisfacción a corto plazo, en llenarse de cosas (un carro nuevo, una casa nueva), recalca el consultor de Brahma Kumaris le presenta la factura: stress, dificultades en las relaciones familiares, de pareja, de trabajo...
Entonces, a la larga, hay insatisfacción, aunque aparentemente se tiene todo, analiza Bulk.
“Nos dejamos llevar por la época”, recalca Marcelo Bulk, pero, inmediamente sonríe y deja claro que no está desahuciada la humanidad, porque gracias a organizaciones como Brahma Kumaris y otras que apelan a lo mejor que alberga cada uno, paulatinamente se está dando un despertar del letargo y cada día más personas abrazan nuevas y constructivas formas de vida, donde caben el amor, la esperanza, la tolerancia, el respeto, la paz y la justicia, gracias a que la meditación profunda ayuda a redefinir la ruta.