Variedades

Mireya Hernández, presente en su lírica


Ella libró dos batallas cotidianas, dijo su amigo Aby Martínez: la de la cuartilla en blanco (ver cómo llenarla) y la de la vida misma. Sobrevivir. Vencer a la parca, quien, finalmente fue más fuerte.
Pero, en verdad, no se ha ido "la doña", como dijo su hijo Luis Romero que llamaban a Mireya Hernández. Ella estuvo presente en su homenaje póstumo, la noche del pasado miércoles 25 de abril.
Físicamente ausente. Presente en la memoria y el corazón de todos aquellos que la amaron, apreciaron y admiraron. Amigos, colegas y familiares, quienes le rindieron tributo en el Día de la Escritora y Escritor Panameños.
También esa noche de emociones encontradas, en Exedra Books se hizo un homenaje a escritoras y mujeres del Panamá de todos los tiempos, vistas a través de la óptica de Mireya, quien les dedicó versos para exaltar su aporte al país. A saber: Esther María Osses, Marta Matamoros, Diana Elsa Morán, Felicita Santizo, María Olimpia De Obaldía, Elsie Alvarado de Ricord, Sara Sotillo, Clara González, Amelia Denis de Icaza, Bertalicia Peralta, Anita Villalaz, Griselda López, Rosa María Britton, Isis Tejeira, Raquel Medina (su madre), Nancy Andrade y Lilia Chernick (su nuera). Correspondió a Eyra Harbar y Lucy Chau leer estos versos/semblanzas.
Hubo lectura de poemas de Mireya, por el director y subdirector del INAC, Reinier Rodríguez y Genaro Villalaz, respectivamente. Del poemario de Mireya "El espacio prohibido de los pájaros".
Aby Martínez, escritor y cineasta, habló sobre la trayectoria literaria de la varias veces ganadora del Premio de Literatura Ricardo Miró.
El Prof. Honorio Fernández también participó en el homenaje. Los jóvenes Benjamín Del Río, Yamileth Adames, Fetiber González y Ann Marie Cano leyeron fragmentos de la novela "Crónica de Caracoles".
Finalmente, Luis Romero habló sobre la amistad y el orgullo de ser hijo de la querida poetisa. Dijo que ella vivió revolucionariamente, pero la revolución la hacía desde su propia trinchera, usando como arma la palabra. Alabó de ella su persistencia.
O bien, puedes colocarte de pie con las manos a la altura del pecho, en posición de oración.
Manteniendo planas las palmas de las manos, presiona una contra la otra por 20 minutos.
En nuestro país la dolencia es bastante común, aunque poco se habla de su se trata o no de una enfermedad causada en el entorno laboral.
No pasa lo mismo en Dinamarca, donde las autoridades han incluido al discutido "síndrome" entre las enfermedades laborales a fin de que las empresas otorguen una indemnización a los colaboradores que la padezcan.


La medida fue solicitada por años por el Sindicato de Trabajadores Técnicos de Dinamarca.
Aún se desconoce si en los Estados Unidos emulen esta iniciativa, pero en ese país ya se han adelantado estudios para establecer la magnitud del problema.
El "mouse" podría haber ocasionado la baja laboral de unos 200, 000 estadounidenses.
España es uno de aquellos países en los cuales se discute el tema.
Aunque los médicos prefieren denominarlo Lesiones por Tensiones Reiteradas y Desórdenes de Traume Acumulativo.
Las estadísticas del Ministerio de Trabajo del país europeo dan cuanta de 2, 693 casos de parálisis nerviosa por presión en el 2005. De esta cifra, al menos 2, 213 acabaron en una baja laboral ocasionada por el terrible "ratoncito".

 

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276261
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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