La actual Miss Brasil, Joseane Oliveira, protagonista de una polémica por su comportamiento desinhibido en el programa de televisión "Gran Hermano", abandonó la casa en que se realiza el concurso al ser eliminada por el público.
La belleza no fue suficiente para que Miss Brasil, una escultural morena de 26 años, convenciera a los televidentes de que debía continuar hasta el final del programa en el que compiten 14 personas, y, después de sólo dos semanas de haber concursado, Oliveira se convirtió en la segunda eliminada.
Los televidentes prefirieron la continuidad en el programa de una anónima ama de casa, con la que la Miss Brasil se enfrentó en la votación del martes. La ex modelo pretendía triunfar en el popular concurso de televisión, en el que los participantes son encerrados durante varias semanas en una casa y vigilados las 24 horas por decenas de cámaras, para financiarse una posible carrera como médica con los cerca de 140,000 dólares del premio.
Su comportamiento polémico, sin embargo, generó varias críticas de antiguas Miss Brasil y llevó a los organizadores del concurso de belleza a amenazar con quitarle la corona.