No son cazadores que devoran gente y, lejos de esa imagen malévola que la "publicidad exagerada" se ha encargado formar, los tiburones reúnen aspectos interesantes, entre ellos el potencial de salvar miles de vida, pues son inmunes al cáncer, debido a que producen una proteína que lo impide, y que podrían servir para desarrollar un medicamento para los humanos.
Los tiburones, una de las especies más antiguas del planeta, aparecieron en el período Devónico, hace unos 300 millones de años, y han sobrevivido hasta hoy con muy pocos cambios en su estructura original.
Son importantes para muchos pescadores y toda la industria pesquera, ya que su carne es muy apreciada en ciertos países, aunque la sobrepesca de algunas especies se ha convertido en un gran problema. Una actividad aún más deprimente es la pesca de los tiburones sólo para usar sus aletas y no el animal entero.
Para crear conciencia sobre esta preocupante situación, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebra del 4 al 8 de agosto la Semana de los Tiburones, fecha en que se busca alertar sobre la importancia de que esta especie marina no desaparezca y siga brindando beneficio a los seres humanos.
Y es que son poco conocidos los aspectos interesantes y beneficiosos del tiburón, una especie que, según investigaciones realizadas, tiene el potencial para salvar miles de vidas humanas, pues a éstos no les da cáncer, debido a que su sistema inmunológico contiene una proteína que retarda el crecimiento de tumores.
Los científicos han planteados que si se llega a determinar que esta proteína puede ser utilizada en los seres humanos, no estaría lejano el día en que se desarrolle un medicamento para combatir el cáncer.
¿POR QUE DEBEMOS PRESERVARLO?
Las razones son sencillas y, a pesar de lo poco que puede conocer la población media, mucho de lo que se sabe sobre la función de los riñones humanos se descubrió trabajando con tiburones.
Igualmente, la principal esencia del cartílago, del cual está formado el esqueleto entero de los tiburones, es utilizada para crear piel artificial, de gran utilidad para víctimas de quemaduras; mientras que con las córneas de tiburón se han hecho exitosos transplantes en ojos humanos.
Más. El aceite de hígado de tiburón es un ingrediente básico para la elaboración de diversos medicamentos, mientras que el sistema inmune de esta especie crea anticuerpos generales y no específicos como el de los seres humanos.
De esta manera, estos anticuerpos pueden combatir una determinada enfermedad desde que aparece, por lo que los estudios sobre estas propiedades pueden ser muy importantes en la lucha contra los virus.
EL TIBURON ESTA EN PROBLEMAS
La irracional actitud de "matémoslos antes de que nos coman a nosotros", a través de los años ha creado en los seres humanos el deseo de cazar al tiburón solo por diversión.
Así las cosas, de las 500 especies de tiburones conocidas, sólo el cinco por ciento ha atacado a los humanos; mientras que a nivel mundial se reportan menos de 30 ataques de tiburones por año.
Si hacemos una comparación, la gente no odia tanto a los autos, a pesar que las posibilidades de perecer en un accidente de tránsito es mucho mayor que ser atacado por un tiburón.
Los tiburones también son una especie apreciada e importante para muchos pescadores y toda la industria pesquera, puesto que su carne es muy apreciada en ciertos países, aunque la alta demanda y la sobrepesca amenazan su existencia.
Una actividad calificada como deprimente, es la pesca de los tiburones con la única finalidad de utilizar sus aletas, mientras se desecha el resto del animal; debido a que después de hacerle el corte el animal es devuelto al mar donde, indefenso, se hunde y muere lentamente.
Según cifras de la ONU para la Agricultura (FAO), la explotación comercial del tiburón en el ámbito mundial ha aumentado significativamente, ya que mientras en 1950 se descargaron en los muelles unas 272 mil toneladas de tiburones, para 1996 se descargaron 760 mil toneladas.
Pero lo más crítico, destaca el organismo mundial, es que "casi el total fue descarte y que a menudo se amputa la aleta y el cadáver del pescado se devuelve al mar". Aún cuando el tiburón es un alimento para rico y pobres, puesto que su carne provee proteínas a millones de pescadores artesanales, "mientras que su aleta de tiburón -ingrediente clave de la sopa de aleta tiburón, una especialidad oriental- es uno de los productos pesqueros más costosos del mundo".
De acuerdo a la FAO, se teme que de las 100 variedades de especies de tiburones que existen, unas 20 son vulnerables, están amenazadas o en peligro crítico de extinción. Entre las especies más amenazadas están: el tiburón jaquetón, el peregrino, el marrajo sardinero, el gatuso, el mielga, el arenero, el cazón y el marrajo dientuso.
La FAO también alerta sobre la falta de ordenación efectiva de la pesca del tiburón en el ámbito internacional; aunque destaca que en el escenario mundial ha empezado a surgir un consenso sobre la necesidad de regular y mejorar la pesca de esta especie
En ese sentido, en 1994 la Novena Conferencia de las Partes Contratantes de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) solicitó a la FAO y otras organizaciones internacionales de ordenación pesquera que establezcan programas para compilar y reunir los datos biológicos y comerciales necesarios sobre las especies de tiburones; y que los estados que utilicen y comercialicen pescados de especies de tiburones cooperen con la FAO y otras organizaciones internacionales de ordenación pesquera, para regular su explotación.
Igualmente el Código de Conducta para la Pesca Responsable, aprobado por la Conferencia de la FAO en noviembre de 1995, y la Declaración y Plan de Acción de Kioto de diciembre de 1995, exigen la conservación de la diversidad biológica y la utilización sostenible de las especies que la componen, así como la reducción al mínimo de los desperdicios y descartes pesqueros.
Posteriormente el Comité de Pesca de la FAO, en su período de sesiones de 1997, propuso que este organismo internacional organizara, en colaboración con Japón y Estados Unidos, una consulta de expertos para preparar y proponer directrices a fin de elaborar un Plan de Acción para la conservación y ordenación de los tiburones
La décima reunión de las Partes Contratantes de la CITES que se celebró en Harare, Zimbabwe, en 1997, acogió con gran satisfacción la información referente a esta iniciativa.
Este Plan de Acción incluirá estrategias dirigidas que incrementen la disponibilidad de información sobre poblaciones y pesquerías de tiburón en todo el mundo; que se establezcan las prioridades para la asignación de
recursos públicos a fin de conseguir la información esencial necesaria para la ordenación de la pesca del tiburón; la elaboración de un planteamiento mundial (para los gobiernos nacionales y las organizaciones regionales e
internacionales de ordenación) a fin de afrontar las cuestiones prioritarias en la conservación y ordenación de los tiburones, incluida la reducción de los descartes, cuando sea practicable; además de velar por la aplicación de la ordenación de la pesca del tiburón.