Campbell no estuvo presente en la audiencia, pero fue representada por su abogado. Sin embargo, tras varias demoras de la corte, finalmente se declaró culpable de un cargo menor de agresión.
La modelo británica enfrentaba originalmente un cargo más grave de agresión con agravante por el incidente ocurrido en 1998.
Campbell presentó su declaración a través de su abogado, Brian Greenspan. La reina de la pasarela fue exonerada de todos los cargos, lo que significa que no tendrá un expediente delictivo en Canadá.
Georgina Galanis, una canadiense que trabajó como asistente personal de Campbell mientras ésta se encontraba filmando una película en Toronto, acusó a la supermodelo de agarrarla por el cuello y golpearla en la cabeza con un teléfono.
El caso se resolvió fuera de los tribunales, tras un acuerdo entre el fiscal y Greenspan, quien describió a su cliente como "una persona de buenas obras (...) que cree en el bienestar social de los menos privilegiados".
Campbell se entregó a la policía canadiense en diciembre de 1998, tres meses después de que Galanis presentó la acusación en su contra.
Galanis había estado trabajando para Campbell por varios días antes del incidente del 9 de septiembre de 1998.
El fiscal Calvin Berry dijo que Campbell estaba enojada con Galanis después que ambas fueron demoradas por las autoridades de aduanas canadienses en el aeropuerto.