Variedades

Modelos presas de una obsesión


Las pasarelas sienten sus firmes y seguras pisadas, el público admira su belleza deslumbrante y a simple vista su rostro refleja cierto toque de perfección. Sin embargo, las modelos se declaran mujeres comunes y corrientes que simplemente luchan por encontrar una apariencia diferente para el desarrollo de su profesión.
Su camino hacia la cúspide del éxito inicia a temprana edad, en la adolescencia específicamente, en donde una niña no ha terminado de completar su ciclo de crecimiento personal, cuando bruscamente, y así podríamos asegurarlo, comienza a escalar la gran montaña de responsabilidades y esfuerzo que sostiene su nueva compañera, la madurez.
Nuestras modelos panameñas se hacen eco de las dificultades de ser modelo, las situaciones arraigadas a una profesión prometedora pero a la vez tajante, que las hace blanco de críticas, presiones laborales, choques culturales y sobre todo ser víctimas de una gran obsesión, permanecer delgadas.
Ellas también lo aceptan, "no todo es color de rosas" (como especifica el viejo adagio); las maniquíes o quienes aspiran a serlo, son señaladas como un grupo de riesgo al igual que las gimnastas, bailarinas, jinetes o actrices, por la controlada alimentación que deben desarrollar y ese rótulo no es precisamente de su agrado.
Según nos comentó Elsa Cajar, modelo profesional panameña, lo que muchos denominan una "dieta extrema", ha sido familiarizado instantáneamente con un trastorno alimenticio tan delicado como la anorexia. "No queremos que se nos estigmatice, es molesto pensar que porque somos modelos estamos anorexicas; esto no quiere decir que no existen jóvenes que han llegado a este extremo, pero sí, los casos son escasos".
El ambiente criollo de las pasarelas le exige a las modelos estar muy delgadas y cumplir con los cánones de belleza acordes a la tendencia del momento y la relación que los expertos a escala mundial hacen es que estas jóvenes probablemente tendrán una mayor inclinación a iniciar una dieta rigurosa, que aumentará 18 veces las posibilidades de sufrir anorexia, bulimia y sus múltiples variantes, viéndose presas de un trastorno por no engordar.
Pero ¿qué hace que la afectada siga adelgazando de forma compulsiva, hasta incluso arriesgar su vida? María Eugenia de Martín, Psicóloga en Obesidad, Sobrepeso y Trastornos Alimenticios, detalló que la agravante se desarrolla al momento en que el peso pasa a ser el regulador de la autoestima y del ánimo. Al final, la tensión que se provoca entre el ideal femenino presentado y la vivencia de ser mujer es muy alta, sobre todo cuando están muy distantes.
Aunque el problema de la anorexia en Panamá no está estadísticamente medido, la especialista manifiesta que este trastorno alimenticio, que, como cualquier otro, es un tema de "closet" aumenta por la presión social de lograr el éxito.
Una opinión final y acertada de una modelo, de quien no revelaremos el nombre, asegura que no es difícil mantenerse delgada por lo que se requiere sobrepasar el gran reto de estar en forma. "Hay que guiar a las jovencitas que sueñan con ser modelo y piensan que estar delgada es lo más importante; si han llegado hasta aquí, ya sabrán que las cosas no son tan simples ni fáciles y si lo fueran, nada merece una enfermedad tan grave como la anorexia.


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157442
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América