Ficha técnica:
- Título original: “Éxodo: Dioses y Reyes”. (“Exodus”, EE.UU. / Reino Unido / España / 2014).
- Dirección: Ridley Scott.
- Con: Christian Bale, Joel Edgerton, Sigourney Weaver, Aaron Paul, John Turturro, María Valverde y Ben Kingsley.
- Guion: Adam Cooper, Bill Collage, Jeffrey Caine y Steven Zaillian.
- Fotografía: Dariusz Wolski Música: Alberto Iglesias
- Edición: Billy Rich
- Diseño de producción: Arthur Max
- Duración: 150 minutos
@NicolasKusmin
Tan talentoso como ecléctico, el director inglés Ridley Scott, creador de películas de la talla de “Blade Runner”, “Alien” y “Gladiador”, sube un poco la puntería luego de su fallida y bochornosa (sobre todo por el elenco a disposición) “El Abogado del Crimen”.

Scott regresa así con 140 millones de presupuesto a uno de sus mejores facetas, la de realizador de cine épico. Y no lo hace con una historia cualquiera, si no con el devenir de Moisés.
1,300 años antes de Cristo, los egipcios por medio de su emperador Seti (John Turturro) cumplen 400 años teniendo de esclavos a los hebreos. Su hijo es Ramsés (un medido John Edgerton), pero su debilidad es su hijo adoptivo Moisés, quien salva en batalla a su medio hermano. Cuando el emperador muere y ya habiendo constatado el trato inhumano para con los esclavos en las canteras, sumado al terrible hecho de enterarse de su origen hebreo, Moisés es desterrado de Egipto. Luego de vagar sin rumbo aparente, termina rehaciendo su vida casándose y teniendo un hijo con Séfora.

Pero Moisés tendrá el mismísimo llamado de Dios (uno de los pasajes más interesantes del filme) para liberar a su pueblo oprimido. Y deberá enfrentarse así con todo un reino y con el mismo Ramsés convertido ahora en una deidad.
Hasta ese momento el filme se presenta un poco esquemático, hasta que Scott se libera y arranca de esa manera otra película en la que las aventuras y el cine catástrofe con los tonos de carácter divino se harán presente para los amantes del cine de aventuras.
Así como ocurrió con Russell Crowe en su otro filme épico “Gladiador”, gran parte del aporte al filme lo realiza Christian Bale, que como Moisés, se carga la cinta al hombro y para su puro lucimiento, con su carga divina y su costado de guerrero y líder.
Los que esperaban ver a una actriz fetiche del director como Sigourney Weaver se quedarán con las ganas, ya que las escenas en que quedó luego del montaje final fueron mínimas. Misma suerte corrieron los desaprovechados Aaron Paul (conocido por la serie de TV “Breaking Bad”) y el ganador del Óscar por “Gandhi”, Ben Kingsley.
Así como la famosa producción cinematográfica titulada “Los Diez Mandamientos”, primero realizado en blanco y negro y mudo allí por 1923 por Cecil B. DeMille y luego filmado en 1956 por el mismo director, pero en colores y con el famoso Charlton Heston y su apertura de aguas, Hollywood ha regresado al cine bíblico con “Noé”, una fallida incursión con el mismísimo Russell Crowe. A la que se le suma también “Hijo de Dios”, filme en un estilo más melodramático que también fue concebida como una miniserie para la pantalla chica.
De esta manera, con aciertos dispares, y con mejores y peores actuaciones, Hollywood vuelve a contar aquellas grandes historias que marcaron a toda la humanidad y determinaron el rumbo de la cultura, más allá de las propias creencias de cada pueblo. Se apoya enormemente en el CGI (imagen generada por computador): los fabulosos recursos tecnológicos que se pueden obtener hoy, unido al 3D para convertir la experiencia en algo aún más vívido.