La ex becaria de la Casa Blanca Mónica Lewinsky ha contratado a un entrenador personal para perder peso mediante un riguroso programa de ejercicio físico, según informa hoy el diario "New York Post".
Lewinsky, que protagonizó un escándalo sexual con el presidente estadounidense Bill Clinton, que convulsionó en los dos últimos años la vida política de Estados Unidos, realiza una hora de ejercicio varias veces a la semana en su apartamento de Manhattan, adonde acude un entrenador de un gimnasio situado en el mismo edificio.
Aunque la política del centro es la de no enviar entrenadores a domicilios particulares, la popularidad y los deseos de Lewinsky de evitar la curiosidad pública les convenció para hacer con ella una excepción, según la dirección del gimnasio.
Mónica Lewinsky tiene firmado un contrato con la compañía "Jenny Craig" para promocionar una dieta para perder peso a través de anuncios en televisión y en campañas en otros medios, pero en algunas de sus últimas apariciones la ex becaria aparentemente había ganado unos kilos, según el diario neoyorquino.
Chris Del"Armo, jefe de ventas del gimnasio, declaró al rotativo que no conocía si la idea de contratar a un entrenador personal para perder peso había salido de la propia Mónica o de los ejecutivos de la compañía para la que trabaja.