"La vida continúa" (Moonlight Mile), será estrenada en nuestro país el próximo 25 de octubre. Todos los (as) amantes de películas románticas podrán disfrutar de este film cuyo trama es sobre la vida de un hombre, Joe Nast"s (Jake Gyllenhaal), que va a casarse y desea ser el marido y yerno perfecto, para Ben y Jo Jo, (sus suegros) interpretados por Dustin Hoffman y Susan Sarandon.
Pero de repente aparece una mujer en su vida, la cual no esperaba, quien le hace dudar sobre todo lo que ya tenia planeado, por lo que se le presenta la encrucijada de : Si ser el hombre perfecto o seguir a su corazón.
Explicó que la gran cantidad de desechos que se arroja a los ríos se convierte en una especie de represa, lo que imposibilita la libre fluidez de las aguas y propicia inundaciones con la desviación del cauce, en la temporada de lluvias.
"El problema no es sólo la basura que se arroja a los ríos, sino que aquellos desperdicios que se tiran a la calle, van a los tragantes y directamente a los ríos, por lo que el problema es más complejo de lo que se piensa", aseguró.
Detalló que dragar los ríos constantemente sería una alternativa en parte, pero el problema mayor radica en la carencia de conciencia de muchos panameños, quienes continúan tirando basura.
Según las cifras recabadas por la Asociación Nacional Para la Conservación de la Naturaleza (ANCON), desde 1995 al 2000 se han recolectado 475,763 libras de basura en playas, es decir, un promedio de 79,294 libras por año. No obstante, desde 1997, cuando se recolectaron 110 mil libras, la cantidad ha disminuido, hasta totalizar 73 mil 160 en 2001, casi 6 mil libras por debajo del promedio anual.
El director Nacional de Educación Ambiental de ANCON, Miguel Zimmerman, manifestó que el 83 por ciento de los desechos que se encuentran en las playas tanto de Panamá como del resto del país, provienen de actividades de las costas en general.
Reveló que el 40 % de los desechos que se recogen en las playas son botellas de plástico y gran cantidad proviene de los ríos. "El último operativo de limpieza de playas demostró que la cantidad de desechos sólidos como neveras, estufas y latas en general, aumentó", dijo.
Zimmerman explicó que los ríos de la ciudad reciben diferentes tipos de agentes contaminantes, como son los detergentes emanados de los lava-autos. Corroboró que todos los ríos de la ciudad presentan elevados niveles de contaminación, lo que ha sido demostrado con diferentes estudios. Agregó que un río se considera contaminado cuando presenta elementos ajenos a sus condiciones naturales.
"La contaminación va más allá cuando se altera la calidad del agua, hablando de la presencia de bacterias derivadas de desechos residuales como bacterias fecales, aguas residuales de procesos industriales, químicos, detergentes, aguas servidas, entre otras", dijo.
Para el presidente de la Asociación Panameña de Ingenieros y Arquitectos (SPIA), José Batista, la cantidad de desperdicios que son vertidos en los ríos incide indudablemente en las retenciones de agua de estos recursos, además de que se convierten en foco de infecciones, de malos olores y criaderos de mosquitos.
Además del grave daño que producen los contaminantes químicos, la gran cantidad de desechos sólidos que se arrojan desvían el cauce del río y esto es lo que produce deslizamientos de tierra, caída de muros, y las inundaciones que frecuentemente se observan cada vez que llueve.
Acerca de la posibilidad de que se construyan líneas de desagüe paralela a los ríos, para evitar la contaminación, el presidente de la SPIA se opone rotundamente porque existen normas para que las fábricas hagan llegar las aguas residuales limpias a los ríos.
Para el alcalde del distrito de Panamá, Juan Carlos Navarro, lamentablemente los ríos que ayer fueron el fuerte para el desarrollo de la ciudad, hoy son focos de contaminación en su totalidad, lo que es el resultado de la falta de un sistema de tratamiento de las aguas de la capital y del crecimiento desordenado de la ciudad.
"El principal reto ambiental consiste en retomar la construcción de los alcantarillados sanitarios y construir una nueva planta de tratamiento de agua, proyecto costoso, pero viable", dijo.
El alcalde detalló que han pasado casi 30 años desde la construcción del último alcantarillado sanitario de la capital, elemento que ha incidido notablemente para que estos ríos presenten las características conocidas.
Navarro reveló que para acabar con estos problemas lo primero que se debe hacer es reconstruir los 200 kilómetros existentes en la capital y edificar los 300 adicionales que hacen falta.
Del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) manifestaron que en el programa de saneamiento de la bahía se establece un programa para acabar con los vertidos a los ríos, los que son los causantes principales de las contaminaciones de estos recursos.
"Para limpiar la bahía de Panamá hace falta sanear los ríos de la ciudad, pues todos éstos desembocan en la mencionada ensenada", detallaron. Actualmente los ministerios de Economía y Finanzas, y Salud, desarrollan en su primera fase el Programa de Saneamiento de la bahía de Panamá, dirigido por Francisco Castro, quien coincidió con otros expertos en el ramo en que para sanear la bahía hay que hablar del saneamiento de los ríos de la ciudad.
Este programa tiene como uno de sus objetivos, canalizar las aguas servidas de las residencias y fábricas, las que en vez de llegar a los ríos directamente, serían canalizadas y tratadas en una planta, para luego ser vertidas a su lugar final de la manera más limpia posible, dijo.
Castro reveló que los ríos tienen la facilidad de sanearse de manera natural, siempre y cuando no sean alterados por el hombre. Sin embargo, aclaró que hay ríos que presentan niveles de contaminación tan elevados que necesitan ayuda.
Acotó que entre los beneficios de sanear estos ríos están, una mejor calidad de vida, prácticas turísticas y una bahía de Panamá totalmente saneada.