Después de algunos días desaparecida de la vida social, Rihanna se convirtió en centro de todas las miradas en la amfAR Inspiration Gala para recaudar fondos a favor de esta fundación dedicada a la investigación del sida. El motivo, sin duda, fue el atrevidísimo vestido de Tom Ford que lució y que dejaba prácticamente al descubierto sus pechos, en la alfombra roja de los Milk Studios de Los Ángeles.
La cantante de “Umbrella” se gastó nada menos que 135,000 dólares en la subasta benéfica en la que compartió mesa con Justin Timberlake.