En el mercado hay decenas de productos cosméticos de todas las texturas, pero hoy te traemos los beneficios de los maquillajes en mousse para el rostro.
Rubores, sombras y hasta bases de maquillajes son los principales productos que se encuentran en el mercado, pero cuáles son sus pro y contras.

Entre las ventajas están que tienen buena cobertura, la aplicación resulta agradable, tiene buen olor, buen acabado ya sea aplicándolo con la yema de los dedos o brochas, existen productos de alta gama y económicos en esta textura.
Desventajas
Es de poca duración, mancha por lo que hay que tener cuidado con la ropa o el roce, si te excedes aplicando producto se notan las líneas de expresión o arrugas sobre todo por la zona de los ojos, para pieles grasas no son muy recomendables porque suelen sacar brillo.
Para el maquillador profesional Ricaurte Rivera, hay que tener mucho cuidado al aplicar cualquier tipo de base en pieles maduras. Ya sea líquidas, en crema o mousse. Para evitarlo es mejor aplicar poco producto o uno especial para mujeres de piel madura o con arrugas. Según el experto, es importarte utilizar poco o casi nada de polvo para sellar este tipo de bases. Él recomienda utilizar una prebase de maquillaje o "primer" que tenga algo de color en este tipo de casos y que también alise y rellene (poros, líneas de expresión) el rostro. También puede ser alguna BB Cream que son más ligeras y que cumpla con las funciones de primer, color y cobertura.
Es importante que a la hora de elegir o comprar alguna base de rostro, cualquiera que sea su textura, hay que tomar en cuenta si tiene filtro solar, magnífico para el uso de día, en cambio para la noche no tanto, especialmente si se sacarán una fotografía, porque ese componente es el que hace que el rostro salga más blanco que el resto del cuerpo.
Aplicación
1. De preferencia aplíquenla con las yemas de los dedos, las bases en mousse se distribuyen mejor al contacto con la piel que con una brocha.
2. Empiecen aplicando en la frente y en la nariz y de ahí van distribuyendo el producto hacia el resto de su cara.
3. Tomen una pequeña cantidad de producto, solo la que puedan recoger con una pasada de su dedo índice y aplíquenlo sobre la frente que es el lienzo más largo de la cara. Así podrán medir la cantidad de producto que van a necesitar para el resto.
4. Distribuyan bien con los dedos llegando hasta las patillas y la parte superior de la cara y bajando hasta el cuello.
Si están aplicando una base en mousse y sienten que hace falta distribuir mejor el producto pueden pasar su brocha de maquillaje líquido encima para emparejar el tono.