Según un estudio de la firma International Data Corp., los audiófilos terminarán por reemplazar sus reproductores portátiles de discos compactos por aquellos compatibles con MP3 y otros formatos de compresión.
"Cuando se habla de reproductores de MP3 la mayoría de la gente piensa en aparatos como el Rio", dice Brian Ma, analista de IDC. El Rio 600 de la firma SonicBlue se vende a menos de 200 dólares, pero sólo tiene 32MB de memoria -suficiente para sólo media hora de música- dice Ma, quien asegura que el alto costo y las limitaciones de las memorias "flash" obligarán a los fabricantes a encontrar una alternativa más económica.
Una de las posibles alternativas son los CD vírgenes, que pueden utilizarse para grabar música en archivos MP3. Mientras que un CD como los que se compran en las disqueras contiene unos 74 minutos de música, un CD lleno de archivos comprimidos puede almacenar hasta 11 horas. Cada vez son más los reproductores tradicionales que incorporan compatibilidad con MP3, de acuerdo con el informe, que predice que para el 2003 este tipo de aparatos superará en ventas a aquellos que sólo reproduzcan MP3.
Otra alternativa podría ser el uso de la reciente tecnología para acceder de manera inalámbrica a Internet. De esta manera, los reproductores podrían reducirse al tamaño de un teléfono celular, pero habría que considerar los costos de conexión inalámbrica.
IDC predice que las ventas a nivel mundial de reproductores de audio comprimido -tanto para MP3 como para los formatos de RealNetworks o Microsoft- continuarán aumentando en una proporción del 51 por ciento anual entre 2000 y 2005. "MP3 es el estándar de facto, pero WMA (Windows Media Audio) está ganando terreno, y desde el punto de vista de los fabricantes es necesario respaldar ambos formatos", dice Ma.
El año pasado se vendieron 3,3 millones de reproductores de audio comprimido; en 2005 llegarán a casi 26 millones, de acuerdo con el estudio. La mayoría de estas ventas corresponderán a los EU., que sin embargo irá disminuyendo paulatinamente su participación en el mercado.
La mayoría de los reproductores de audio comprimido seguirán siendo portátiles, pero en un futuro próximo, muchos seguirán utilizando sus computadoras para almacenar y reproducir MP3. Hasta ahora, la clave para los consumidores ha sido encontrar la manera de llevarse la música consigo, dice Ma.
Brian Ma de la firma Internacional Data Corp., no cree que la guerra por los derechos de autor sea un impedimento. Sus predicciones consideran que los archivos con música seguirán circulando libremente por la red.
"El software es vulnerable por naturaleza. A pesar de que los DVD están protegidos, han sido quebrados. No habrá nada a prueba de balas", dice.
"En este momento no se trata de protecciones, sino del surgimiento de un estándar".