Ya son 17 años los que lleva José Torres confeccionando los muñecos de Año Viejo o "Judas" como también se les conoce, aun cuando su ingenio lo ha llevado incluso a pasar algún tiempo en la cárcel acompañado del muñeco; lo cual, lejos de atemorizarlo logro darle mayor popularidad a sus creaciones.
Torres es consciente de que la labor que realiza no debe "dejarse morir", especialmente cuando es parte de una tradición transmitida de padres a hijos. En su caso lleva ya tres generaciones de su familia.
Sus obras, como él lo admite, son populares e incluso son encargados con tiempo, especialmente por personas pudientes.
Para el año que quedó atrás, las figuras más populares fueron la del comentarista de boxeo Juan Carlos Tapia y el actual Contralor de la República Alvin Weeden, de este último confeccionó cinco muñecos.
En 1988, antes de la invasión norteamericana a Panamá, su creación fue un muñeco que representaba al general Manuel Antonio Noriega, al cual se le colocó por cabeza un piña y la paloma de la paz; esta acción le costó un tiempo en la cárcel en compañía de su creación.
La confección del muñeco además de ser una oportunidad de ganar algo de dinero, son construidos para quemarse, lo que representa la quema de todo lo malo, negativo y doloroso que pasamos en el año viejo y que se convierte en cenizas, por lo que se esperan sólo cosas buenas para el presente año.
Quienes se dedican a la tarea de confeccionar los "judas" no son artesanos o grandes conocedores de artes plásticas, sino amas de casa, cultivadoras de flores, estudiantes e inclusive niños, quienes se esfuerzan por mantener viva una tradición.
La fama de estos muñecos ha traspasado las fronteras del país al punto que un canal de televisión de Estados Unidos, recién pasados los hechos trágicos del derribo de las Torres Gemelas, solicitó la confección de un "Judas" de Osama Bin Laden.
Para el año que se fue recibió otro tipo de pedido, como el de un señor de Punta Barco, el cual solicitó las banderas de varios países para crear un reloj e ir marcando la llegada del 2005 en cada uno de esos sitios.
Confiesa que no lleva la cuenta de los muñecos de Año Viejo que desde 1988 a este año ha confeccionado, no obstante, la lista del 2004 suma ocho en total, quedando pendiente uno del presidente Hugo Chávez.
Puerto Morelos es también un puerto comercial importante para la región. De su muelle, salen los transbordadores de vehículos a la isla de Cozumel.
El pueblo ofrece a sus visitantes alternativas de alojamiento como hoteles y posadas sin pretensiones o casas de huéspedes.
Muchas de las habitaciones tienen una sorprendente vista al mar que se disfruta también de noche, bajo la brillante bóveda celeste o cuando los tonos de la luna llena bailan sobre las olas.