Hace algunos años, mencionar que uno iba a convivir antes de casarse era todo un tabú o caos familiar. Sin embargo, no se puede ocultar que a medida que pasan los años son más las parejas que deciden convivir primero antes de dar un sí...
Muchos discuten si esta es una decisión correcta o si convivir antes perjudicará al matrimonio más adelante. En muchos casos se escucha la frase: "queremos conocernos mejor", a lo que el psicólogo y terapeuta de parejas Rodolfo Justine, de la Clínica Transiciones, explica: "En algunas personas funciona bien y la relación se va tornando algo natural y más estable", explicó Justine. Sin embargo, existe otro lado de la moneda en esto de la convivencia, recae en que "conocerse bien" —en algunos casos— "es una forma de mantener una garantía de que todavía puedo salir de la situación si algo sale mal; lo cual me diría que esa persona no tiene claro qué quiere. Al final, la decisión depende de cada caso y cada persona en la relación debe saber qué está buscando, y que exista un nivel de madurez por parte de los dos", agregó el experto.

Por el otro lado, están aquellos que dicen que la mejor opción es el matrimonio. Muchas mujeres creen que el matrimonio es la máxima expresión o conexión que se puede llegar a tener con nuestra pareja. Sin embargo, estudio afirma que no es necesario caminar hacia el altar para lograr ese impulso; lo único que necesitas para eso es compartir un hogar con tu pareja. La investigación fue publicada recientemente en la revista Journal of Family Psychology. Los investigadores encuestaron a 8,700 personas, todas nacidas entre 1980 y 1984. Esas encuestas se realizaron cada dos años desde 2000 hasta 2010. Se les preguntó acerca de su estado civil, así como su estado de angustia emocional.
"En un momento, el matrimonio pudo haber sido visto como el único camino para que las parejas jóvenes obtuvieran el apoyo social y el compañerismo que es importante para la salud emocional", dijo Claire Kamp Dush, PhD, coautora del estudio, en un comunicado de prensa. "Pero no es de esa manera. Estamos encontrando que el matrimonio no es necesario para cosechar los beneficios de vivir juntos".
'Tips' para la convivencia
Sea cual sea la decisión que tomes con tu pareja, hay algunos consejos que deben tener presente para afrontar la convivencia.
Además, existe un dato de estudios relacionados al tema que revela que las tasas de divorcio más altas se dan en los primeros cuatro años de matrimonio. La convivencia sana y con buenos principios es clave para lograr que la unión a la cual accediste sea duradera y constante en el tiempo. Según la psicóloga clínica y "coaching" española Laura García Agustín, estas son algunas de las cosas que debes aplicar:
1. Negocia las reglas en que se basará su relación: debes hablar con franqueza acerca de todos los asuntos que los involucren a ambos. Algunos expertos sugieren realizar la prueba del viaje en carro, esta se trata de observar las reacciones de ambos cuando están juntos dentro de un automóvil. Puede ser, por ejemplo, que el que maneja pierda la calma rápidamente y culpe al otro de sus despistes, o que el acompañante se exalte rápido o intente indicar todo el tiempo por dónde se debe conducir y cómo hacerlo. Estas actitudes generalmente se repiten a lo largo de su vida juntos.
2. Trata de comprender la postura del otro: procura siempre ponerte en los zapatos de tu pareja antes de juzgar o criticar. Recuerda que ustedes son seres individuales que no reaccionan igual, por lo tanto, debes aprender a conocer cómo piensa tu compañero y por qué ha reaccionado así.
3. Cuida la comunicación: deberás aprender a escuchar sin precipitarte. Las conversaciones no se tratan de monólogos aislados, sino de un intercambio de ideas, comprendiendo la posición y sentimientos del otro.
4. Aclara las discrepancias: nunca asumas que el otro sabe lo que esperas de él o ella. Si algo no te gusta, exprésalo con respeto y claridad.
5. Metas similares: comprueba que las metas que persigues en tu vida, y específicamente en tu relación, van en la misma dirección que las de él. Sin embargo, debes recordar también que son seres individuales y ninguno debe vivir bajo la sombra del otro o volverse dependiente, por esto es importante que se desarrollen individualmente y tengan metas e intereses individuales.
6. Respeto mutuo: no intentes cambiarlo, debes ser consecuente con lo que has escogido. Siempre que sus acciones no te hagan daño física o emocionalmente, sé tolerante. Este es el punto, por lo general, más difícil de conseguir. Darle libertad a nuestra pareja es un problema común. Intentar controlarlo todo o prohibirle cosas por inseguridad solo los alejará.