Hermie, la primera tortuga con ortodoncia, murió a causa de una insuficiencia renal. Cuando llegó al zoológico de Nueva York, los veterinarios notaron que la pequeña tortuga de tan sólo 20 gramos no podía cerrar su boca completamente, por lo que fue objeto de un tratamiento experimental de ortodoncia para tratar de mantenerla con vida.
Sin embargo, a tan sólo 24 horas de la intervención, la tortuga murió a causa de una insuficiencia renal, según explicaron los veterinarios que realizaron la autopsia.