Copito de Nieve, el único gorila albino en cautiverio del mundo, falleció ayer lunes en la mañana, en el zoológico de Barcelona, a raíz de un cáncer de piel que sufría desde hace tres años.
Desde el miércoles, el gorila había sido retirado de su jaula habitual debido a que su salud había empeorado.
El cuerpo de Copito fue trasladado al departamento de Veterinaria del Zoológico, en donde se le practicó una necropsia.
El gorila albino tuvo durante sus 40 años de vida 22 hijos y 7 nietos, ninguno de los cuales es albino.
Copito de Nieve fue capturado en la década de los 60 en Guinea Ecuatorial -país que fue la única colonia española subsahariana- por un grupo de extranjeros.
De sus hijos sólo 5 se encuentran vivos. Además, siguen con vida cuatro de sus nietos.