Francia comienza a descubrir al pintor alemán Felix Nussbaum (1904-1944), artista que vivió en estrecho contacto con las vanguardias europeas de su tiempo, influido también por el renacimiento flamenco, cuya obra permaneció oculta durante décadas tras haber sido deportado a Auschwitz y asesinado.
La retrospectiva es la primera organizada fuera de Alemania.