Aunque el primer factor que pone en riesgo de padecer cáncer a una persona, es el hereditario es decir, tener o haber tenido un familiar con cáncer. Existen otras condiciones que unidas pueden causar este mal, sin necesidad de tener la herencia de otros pariente o no. Estos malos hábitos pueden ser corregidos y reemplazados por buenas costumbres que ayudan a combatir cualquier problema cancerosos. En el caso de las mujeres, presentamos tres de los cánceres que mayor riesgo tienen de padecer ellas, toda vez que advertimos que estos no son los únicos e incluso, que no dejen de consultar a su médico.
Quienes corren los mayores riesgos son las mujeres mayores de 65 años, las que ya han tenido cáncer en un pecho las que tienen un familiar muerto, como madre o hermana que padece cáncer de mamas, las que no quedaron embarazadas o lo hicieron por primera vez después de los 30 años de edad.
Sin embargo, la mayoría de las mujeres que tienen cáncer de mamas no pertenecen a ninguno de estos grupos y las causas, aún no pueden ser identificados, así lo expresan los entendidos.
CANCER DE MAMA
El cáncer de mamas es el más frecuente entre las mujeres. De hecho, cualquier mujer panameña podría sufrir este tipo de cáncer, el cual es menos peligroso si se detecta cuando todavía no ha alcanzado su desarrollo total. La mejor forma de encontrar este tipo de cáncer a tiempo está en las manos de toda mujer por individual, es decir haciéndose ella misma una revisión mensual de sus pechos. La práctica de este autoexamen debe iniciarse a partir de la primera menstruación de la mujer, y convertirse en una costumbre para toda su vida.
No obstante, la ventaja de toda mujer es que si se realiza un diagnóstico a tiempo del cáncer, es decir, si la enfermedad es encontrada cuando todavía no ha logrado su desarrollo máximo, el tratamiento que recomiende el médico especialista tendrá mayor efectividad.
Además, la exploración de las mamas ayuda a que toda mujer conozca bien esa parte de su cuerpo e identifique la aparición de cualquier cosa extraña que antes no tenía. El examen debe hacerse una vez al mes, y 10 ó 12 días después de la menstruación. Consiste en revisar cada una de sus mamas (pechos) con sus manos, de forma completa y suave, frente a un espejo grande o acostada en una cama. También se debe apretar cada pezón por separado para saber si sale algún líquido o sangre. Vea si algún pezón está hundido, al igual que si sus mamas presentan: cambios en el tamaño o forma, bolitas que se muevan o no y cualquier otra señal inesperada.
Si usted desea iniciar la rutina mensual de este examen, sepa que en los centros de salud y policlínicas del país, hay personal capacitado para orientar sobre cómo realizar de forma completa, esta importante tarea que implica ciertos pasos a seguir correctamente para lograr una mejor efectividad.
CANCER DE CUELLO UTERINO
Si el cáncer cérvico uterino o del cuello de la matriz está en su inicio, tampoco muestras síntomas o molestias que den aviso a la mujer de que algo no está bien. Esto hace que la enfermedad pueda estar escondida, sin notarse, hasta que llega a un estado avanzado en la que es muy peligrosa. Tanto las mujeres que han iniciado relaciones sexuales, con uno o varios hombres en su vida, como aquellas que a sus 25 años de edad todavía no tienen dicha actividad, podrían desarrollar cáncer del cuello de la matriz.
De allí que cualquier mujer debe prevenir ese mal a tiempo. La mejor forma de evitar este cáncer es visitando un médico para que haga la prueba del Papanicolaou, el cual es muy sencillo y rápido, además se realiza con mucho respeto hacia la paciente que no tiene por que sentir pena o vergüenza alguna. Este examen debe hacerse por lo menos una vez al año, con el fin de evitar que el cáncer la sorprenda a usted.