Con mucha maestría se unieron el martes pasado, la Orquesta Sinfónica Nacional de Panamá, dirigida por el maestro panameño de todas las épocas Jorge Ledezma Bradley, y el músico Liam Teague.
Esta aleación de talentos, experiencia y conocimientos dio por resultado un concierto magistral en el que la música del compositor Antonio Vivaldi tomó vida.
Pocos espectáculos quedan en el historial de la mente tan marcados como éste, ya que la ejecución de los músicos profesionales de la Orquesta Sinfónica Nacional que revivieron Las Cuatro Estaciones de Vivaldi fue inmejorable.
Las lágrimas estaban al borde de los ojos de los espectadores, mientras otros aguantaban la respiración ante la fuerza que denotaba la música de los ejecutantes de la orquesta, dirigidos con exactitud y belleza por Ledezma Bradley.
Esta gala musical tuvo otro destello de magia que llenó de deleite al público, fueron las notas del instrumento “steelpan”, dedicado a la percusión, de la que brotaban suaves sonidos, armoniosos, a veces cálidos y en otras ocasiones tristes. Toda esta emoción que se emitía del “steelpan” sonaba a Caribe, a trópico y en realidad, a Trinidad y Tobago.
Es que el “steelpan” es el instrumento nacional de Trinidad y Tobago, lugar de donde es Teague, un músico que está acostumbrado a tomarse los teatros en los que toca, con cerca de 25 años de experiencia, ha visitado Europa, Asia, Norte y América Central, Australia y el Caribe para llevar su música.
Pero Panamá le ha cautivado. En promedio el artista está en nuestro país tres veces al año, compartiendo su talento y cuidando a su familia, pues Teague, conocido internacionalmente como un virtuoso del “steelpan”, tiene en tierras panameñas a su tesoro más preciado, su esposa y su hijo.
Fue éste el motivo por el que esa noche el Teatro Nacional también se inundó de romanticismo, ya que al terminar de tocar, Teague se acerca sorpresivamente a una de las integrantes de la orquesta, toma su mano y le da un beso.
Este gesto de caballerosidad arrancó sonrisas a las damas presentes mientras los caballeros se veían unos a otros admirados. Teague había tomado la mano de su esposa para darle este beso, luego de la ovación que el público le daba por su ejecución.
Luego la orquesta poco a poco se fue poniendo de pie y aplaudía al compás del público, lo que motivó a Teague a dedicar dos piezas extras para los presentes, fueron Visit to hell (Visita al infierno) y Rain drops (gotas de lluvias), ambas compuestas por el músico.
Todo este espectáculo musical fue disfrutado por un público que acudió al teatro no sólo para llevarse gratos recuerdos de un buen concierto, sino que fueron con la intención de apoyar las actividades que realiza la Fundación Psoriasis de Panamá, que organizó la gala.
Allí se explicó que el evento era realizado en conmemoración al día mundial y nacional del cuidado y prevención de la psoriasis, que se celebra hoy 29 de octubre.
Mónica de Chapman, presidenta de la Fundación Psoriasis de Panamá, añadió que en Panamá hay 60 mil personas afectadas por la psoriasis, una enfermedad crónica de la piel que causa enrojecimiento en esta.