En lo que va del año se han presentado diversas obras enfocadas en el género de musicales. Recientemente, disfrutamos de Cenicienta, Charlie y la Fábrica de Chocolates, entre otras. Y en noviembre se estrenará Tarzán, una de las historias más apreciadas a nivel mundial.
Para el modelo cubano Dayron Chaparro, participar en esta pieza dirigida por Juan Carlos Adames es todo un reto, pero sobre todo, una gran satisfacción, ya que en su país de origen había realizado teatro.

Sin embargo, “es la primera vez que hago un musical y en Panamá, es algo que se está dando muchísimo”, argumenta Chaparro.
No todo ha sido color de rosa, porque los ensayos son arduos y la preparación es muy compleja. “Es un proyecto arriesgado y ambicioso. Solamente no se trabaja en la escenografía del escenario, también la sala del teatro debe transformarse para que el público perciba que está en una selva”.
Salta a la vista el hecho de que -por ahora- en “Tarzán, el musical”, el exparticipante del programa Dancing with the Stars no deberá cantar, pero cabe la posibilidad de que en los próximos días, el director pueda pedirle lo contrario.
El malvado ‘Clayton’ será encarnado por Dayron. Un personaje “muy arrogante y manipulador”, al cual le admira su seguridad.
Fue muy difícil de interpretar, pero “no imposible”, ya que el modelo cubano debió sentir cosas no propias de su personalidad para poder llevar a feliz término una escena.
Agrega: “Le he metido el 100% a esta obra trabajando muy fuerte todos los días”.
Recordemos que el personaje principal, es decir, Tarzán, será de la autoría del presentador Andrés Morales, quien se ha desempeñado extraordinariamente sobre las tablas panameñas.
“Trabajar con él no es fácil. Es muy exigente y me esfuerzo por estar a su altura. Es normal, porque todo cuesta”, destaca.
Proyectos a futuro.
Después de la competencia de baile, no se sabía nada de Chaparro. “He tomado un pequeño receso. Estoy tranquilo y resolviendo algunas cosas de mi vida privada”.
En las mismas líneas sugiere que de no presentarse la posibilidad de quedarse en Panamá para desarrollar algún proyecto, en lo que queda del año, se irá a Cuba a pasar la Navidad. “Aunque tengo a mi familia en Miami, sí desearía pasar la Navidad en mi tierra”, finaliza nuestro entrevistado, quien desea que el 2013 esté calado de éxitos.