Scarlett Johansson está terminando su relación con Oxfam International tras ser criticada por su apoyo a una compañía israelí que opera en Cisjordania.
La actriz de 29 años tiene diferencias fundamentales de opinión con Oxfam porque el grupo de ayuda humanitaria se opone a todo el comercio con los asentamientos israelíes, ya que considera que son ilegales y niegan los derechos de los palestinos.
Recientemente, firmó como la primera embajadora global de SodaStream International Ltd., una marca para preparar bebidas carbonatadas.