El director de orquesta austriaco Franz Welser-Möst, que por segunda vez dirigirá el Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena, asegura que llevar la batuta en este célebre evento le produce "un sentimiento de felicidad increíble".
Pero ese efecto, "nada tiene que ver con el público" mundial que sigue el más mediático de los conciertos, precisó Welser-Möst, de 52 años, poco antes de presentar el programa del evento que desde la Sala Dorada del Musikverein de Viena se transmitirá a 81 países el 1 de enero.
El actual director musical general de la ópera de Viena y director de la Orquesta de Cleveland explica que sus intensas actividades musicales no le llevan prácticamente nunca a dirigir "un concierto así".
"Y luego esa música (los valses y polkas de la dinastía de los Strauss), con la cual he crecido, y poder tocarla con esta orquesta (la Filarmónica de Viena), es simplemente un sentimiento de felicidad increíble", señala.
El 1 de enero se oirá el vals "Aus den Bergen" (Desde las montañas), obra que nunca ha sonado en este concierto, elegida en alusión a una gran pasión de Welser-Möst: el alpinismo.