El director del Comité Tecnológico de Cría del Panda Gigante, Zhang Zhihe, calificó el récord como "una indudable bendición", al tratarse de una especie en serio peligro de extinción.
Tras este riesgo subyace la inapetencia sexual de los machos, un tanto reacios al apareamiento ya que sólo uno de cada diez lo intentan; y la poca receptividad de las hembras, de las que únicamente el 30 por ciento concibe de forma natural.
Zhang explicó a la agencia oficial Xinhua que su equipo de zoólogos encargado del proyecto fertilizó la pasada primavera a un total de 38 pandas gigantes en cautividad, obteniendo 25 nacimientos en otoño, entre ellos dos parejas de gemelos, y 21 ejemplares supervivientes.
"Debemos este logro a los científicos chinos", destacó Zhang, para quien "tecnología y experiencia han llegado después de años de duro trabajo".
Entre 2000 y 2004, la inseminación artificial logró el nacimiento de 12, 10, 15 y 30 nacimientos, respectivamente.
Los métodos científicos empleados para fomentar la concepción natural incluyen la proyección de vídeos con pandas salvajes apareándose destinados a despertar la libido de los ejemplares en cautiverio.
"Asimismo, criamos a los cachorros en parejas confiando en que su amor adolescente les lleve a emparejarse", subrayó Zhang.
Las hembras de panda gigante normalmente alcanzan la edad para procrear a los 4 ó 5 años, y tienen una sola oportunidad de hacerlo al año; si lo logran, después de 160 días de gestación, darán a luz a uno o dos oseznos.
Esta especie sólo se encuentra en China, donde un estudio forestal desveló recientemente la existencia de 1.590 osos panda gigantes en su hábitat natural, principalmente en las montañas de las provincias de Sichuan (suroeste), Shaanxi y Gansu (noroeste)- y otros 161 en cautividad repartidos por los zoos del país.
Apenas 100 días después de haber nacido, la cara del oso panda bebé Tai Shan puede verse en camisetas del zoológico nacional estadounidense, después de la ceremonia para elegir su nombre, realizada al compás de tambores.
Tai Shan fue concebido por inseminación artificial después de que científicos del zoológico determinaran que el apareamiento entre Mei Xiang y el oso macho Tian Tian, no había tenido éxito. El bebé nació el 9 de julio.
Tai Shan, que significa "montaña pacífica", obtuvo su nombre con el acuerdo de la embajada china y como resultado de un concurso público desarrollado por Internet, en el que votaron más de 202.000 personas.
El invitado de honor, de seis kilos, permaneció aislado con su madre Mei Xiang durante la ceremonia, fuera de la exhibición de los pandas del zoológico, mientras los dignatarios chinos ofrecieron sus felicitaciones.
El zoológico no planea dejar que el público visite a Tai Shan hasta diciembre. Sin embargo, el progreso del bebé está siendo documentado en el portal de Internet http://nationalzoo.si.edu/Animals/GiantPandas/, que incluye dos "cámaras panda" en vivo.
El nacimiento del oso es una buena noticia para el zoológico nacional, que se enfrentó a una serie de problemas como la muerte de 48 grandes animales desde 1998, incluyendo dos pandas rojos, un león y una cebra.
El domingo pasado, los observadores creyeron ver la primera señal de juego entre Tai Shan y Mei Xiang, cuando chocaron sus narices y luego el bebé aplastó a su madre con una pata.