S interesante saber por qué las personas actúan de una manera u otra. Algunas lo hacen por seguir la moda o imitar a los demás. Están quienes hacen o dejan de hacer algo porque son rebeldes (con causa o sin causa), pero no dejan que los otros decidan por ellos. También está el grupo de los que se comportan de una forma u otra porque tradicionalmente así se ha hecho en su familia y ellos no van a ir contra las costumbres. Hay, asimismo, unos que hacen esto o lo otro, porque les da igual. No podemos olvidar los que se conducen en "A" o "B" forma por imposición. Y los que lo hacen por convicción. El que pongan un Nacimiento o un arbolito en Navidad en sus hogares, ambos o ninguno fue tema de una encuesta que hicimos a un centenar de personas. He aquí lo que obtuvimos.
Prevaleció el uso del arbolito. Cuarenta y tres (43) de los entrevistados sólo ponen arbolito en su hogar en diciembre. Veintiocho (28) nada más ponen Nacimiento. Hay quince (15) que usan ambos. Catorce (14) ni uno ni otro.
Un caso diferente a lo planteado fue el de Yamina de Jiménez en cuya casa "un año ponemos arbolito y el otro Nacimiento".
Pero ¿qué hay detrás de las estadísticas y la conducta? El sentir, el pensamiento o creencia que lleva a hacer o no hacer lo uno u lo otro.
Por ejemplo, Felipa Vargas, nos dijo que en su hogar ponen tanto un Nacimiento como un arbolito en Navidad: "Mi mamá siempre nos enseñó que hay que poner el Nacimiento porque representa la venida del Niño Jesús al mundo para redimirnos de los pecados. Y, que si lo pones siete años consecutivos y uno le pide al Niño Jesús lo que desea él se lo hace realidad. Y, cada año lo vas agrandando con más piezas".
Para ella el arbolito es algo pagano, producto de la comercialización de la Navidad. Pero, como a los niños les gusta adornarlo, les entusiasman los colores y las luces y poner los regalos alrededor, en su casa se cayó en la práctica de ponerlo en Navidad. Además, agrega que el pino con su olor y frescura alegra y hace sentir bien. Disfruta el bullicio y alegría de sus hijos y su nietecita Génesis cuando adornan el arbolito, pero, le explica lo que representa el Nacimiento y le habla del Niño Jesús, los pastores que fueron guiados por la estrella a Belén y los Reyes Magos.
Edduard Phearson, un jovencito, en cuya casa colocaron durante siete años el Nacimiento, constata lo que dijo Felipa. "Mi mamá dice que en 7 años se cumplen los deseos que le pides al Niño Dios. A nosotros nos pasó. A ella le regalaron un nacimiento y lo pusimos por siete años y mi mamá le pidió una casa y salió esta casa. Me mudé el 7 de noviembre". Él vivía en Los Andes. Ahora, en Tocumen.
Mariela Barzia, por su parte, usa ambos también, porque eso fue lo que aprendió en casa desde chica.
José Antonio Pérez prefiere el Nacimiento porque "tiene mayor significado". Yadira Ayola se identifica con el Nacimiento "como símbolo de la llegada del Niño Dios al mundo", al igual que Julia Santiago, quien nos dijo que "de esta manera celebramos el nacimiento del Hijo de Dios". Laura Reina, de 40 años considera que "el pesebre "es una manera de celebrar la llegada del Salvador de la humanidad y le enseñamos al niño a mantener la tradición y la fe". María Cáceres nos hace énfasis en que en su Nacimiento al Niño Dios lo coloca en su pesebre exactamente a las 12: 00 de la medianoche del 24 de diciembre.
Los que dijeron que no usan ni otro, no dieron mayor explicación. Tan solo un señor nos dijo que "no alcanza para eso. Hay que guardar los reales para la comida".
Para concluir, se me ocurre decir que, a raíz de lo que hemos visto con el uso o desuso de arbolito y Nacimiento sería bueno que cada uno de nosotros nos pusiéramos a pensar acerca de nuestras actitudes y prácticas, para ver cuáles son los móviles de ellas. Sabemos por qué hacemos lo que hacemos o nos dejamos llevar por la ola, presión de grupo, apariencia, evitar el qué dirán, queremos llamar la atención.. en fin.
¿Nacimiento o arbolito?
Uno se forma un concepto sobre las personas según lo que ellas hacen, dicen o como actúan. Eso dice mucho de ellas, pero también de su familia y de la sociedad en general. La preferencia del uso del Nacimiento o del arbolito en Navidad es sólo un ejemplo.