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NASA está creando modo de comunicarse con las máquinas


Los científicos de la NASA han comenzado a desarrollar un nuevo método en la comunicación humana con las máquinas que permitirá, por ejemplo, que dentro de poco un Boeing 747 aterrice sin necesidad de que el piloto tome los mandos.
Se denomina "control neuroeléctrico" y, según uno de los científicos que investigan en este campo Charles Jorgensen, se convertirá en "un modo diferente de hablar con nuestro mundo mecánico".
Esta tecnología está llamada a eliminar los teclados de las computadoras, los ratones y otros muchos dispositivos que median entre nuestra voluntad y las máquinas, según opinan los investigadores de la agencia estadounidense del espacio.
Ya han logrado demostrar que el "control neuroeléctrico" permite que un avión de pasajeros aterrice usando sólo las señales de los músculos nerviosos conectadas a una computadora.
El experimento, realizado mediante simuladores de vuelo, "el piloto mueve su puño en el aire, hace movimientos y crea impulsos nerviosos que son capturados por una red de electrodos secos colocados sobre su brazo", explicó Jorgensen.
Las señales nerviosas son analizadas en una computadora y enviadas al control del aparato (en este caso el simulador de un Boeing 757) lo que permite al piloto controlar el avión sin tocar los mandos.
Charles Jorgensen dirige el laboratorio de neuroingeniería del Centro de Investigaciones Ames de la NASA en Moffet Field, en California, y ya adelantó parte de sus investigaciones en el Congreso Mundial de Automatización, en octubre del pasado año.
Para realizar las pruebas de control del avión, el piloto fue provisto de un brazalete en el que se habían instalado ocho electrodos, unos sensores que leían las señales nerviosas a medida que el piloto hacía los movimientos propios de la maniobra de un aterrizaje.
Mientras realizaba la maniobra de dirección del aparato, el piloto podía ver al avión y el panel de control proyectado en una pantalla con forma de cúpula, así como el Aeropuerto Internacional de San Francisco, en California.
"Una ventaja en el control neuroeléctrico de las máquinas es que las señales nerviosas humanas pueden vincularse directamente a los dispositivos sin necesidad de "joystick" o ratones", opinó Jorgensen.
El científico, que considera este tipo de control neuroeléctrico "intuitivo" y rápido", aseguró que la tecnología podría ser útil también para los astronautas en el espacio, ya que les proporcionaría un control preciso sobre las herramientas que utilizan.
Las señales nerviosas que se generan en este proceso son tan únicas como una huella dactilar, indicando a cada músculo en qué modo preciso debe moverse.
Para la utilización del control neuroeléctrico, los investigadores han utilizado un tipo de programas de ordenador denominados de "red neural", que pueden aprender comportamientos que cambian lentamente o elaborar una respuesta tras sintetizar varias pautas.
Según la NASA, los científicos tuvieron que designar programas que pudieran ajustarse a las características del sistema nervioso de cada piloto, que puede verse afectado por cuestiones como el uso de cafeína, sus diferentes biorritmos, estrés o cantidades de grasa bajo la piel.
Las pruebas realizadas sobre el aterrizaje de un avión de pasajeros dieron resultados positivos, incluso en el caso de aterrizajes de aparatos seriamente dañados o que simulaban haber sufrido un accidente.
Para ello, los investigadores de la NASA utilizaron otros dos tipos de tecnología ya conocidas, la capacidad de una computadora en un avión para aprender a "volar" un avión averiado y los sistemas de aterrizaje únicamente con la propulsión del aparato.
"Cuando combinamos las tres tecnologías, el piloto al que se habían instalado las conexiones neuroeléctricas llevó el aparato a aterrizar en escenarios simulados", explicó Jorgensen.
"En cada caso, se lograron aterrizajes satisfactorios, tanto con piloto automático, avión averiado y con el único control de la propulsión".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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