“Gorditas” es una pugna entre anhelos, miedos y vacíos. También es un vivo ejemplo cotidiano del bombardeo publicitario, donde hay verdades a medias y una alta dosis de persuasión, en lo que son muy hábiles los vendedores de ilusiones, que son muchas veces -cuando la ética es la gran ausente y manda la caja registradora- pescadores de incautos que lanzan sus redes y las recogen llenas.
La inseguridad reinante en muchas personas, cuya baja autoestima los hace candidatos a víctimas (¿masoquistas?) de avivatos, también está retratada en “Gorditas”, donde actúan Enithzabel Castrellón, Isabel Burgos, Stella Lauri y Hania Turner.
De Gustavo Ott (Venezuela) y con la dirección del reconocido teatrista panameño Arturo Wong Sagel, “Gorditas”, producción de Esquirla, Corotú & Castrellón, se presenta en “La Quadra”, hasta el 31 de mayo.
Explica Enithzabel que esta comedia, pinta escenas en un medio publicitario, donde cuatro mujeres compiten entre ellas por tener éxito, ganar prominencia, se ponen zancadillas. Se coloca como meta “el tener”, más que “el ser”.
“Tener algo, alcanzar cosas, verse bien, estar más delgadas, ser aplaudidas, recibir premios”, eso persiguen. El sobrepeso es visto como un estigma, es motivo de mofa, de comparación y denigración. Están dispuestas a pagar cualquier precio por “ser alguien”.