Con la llegada de la Navidad, el pueblo herrerano se prepara para este acontecimiento, con el alto sentir religioso que caracteriza a esta región del país, que con el inicio del adviento es un tiempo en el cual un alto porcentaje de creyentes comienza a reflexionar sobre esta fecha especial.
El 24 de diciembre, las familias suelen reunirse para preparar la cena navideña donde no falta la lechona con bollo que acompaña el plato fuerte, generalmente arroz con pollo, aunque en algunos lugares mantienen otras tradiciones más típicas donde el arroz se hace con guandúes y la lechona guisada.
Un buen grupo todavía considera la Navidad como una fiesta familiar donde todos se reúnen justo a las doce de la noche para compartir la cena que prepararon durante la tarde junto a los amigos y vecinos para expresar buenos deseos de dicha, amor y prosperidad; !Ah!, y nunca puede faltar una buena copa de ron ponche que es bebida principal para la fecha en el interior del país.
En nuestra región cada pueblo ha adaptado una tradición distinta para esperar la venida del Niño. Al llegar las 12:00 se tiran voladores, bombas, cohetes y en las emisoras radiales de esta región se felicita al pueblo. Es un momento en que prácticamente se crea una unidad común.
La Navidad en la región de Azuero la celebramos de distintas maneras, en Las Tablas se reúne la familia para preparar la comida, que incluye jamón, arroz con pollo, tamales y ensalada.
La Navidad es divertida y agradable en familia, en medio de música, bailes y fotos para el recuerdo. Cuando el reloj marca las doce, las personas se abrazan unas a las otras y se desean una "¡Feliz Navidad!"
En Veraguas, históricamente se ha constituido en una de las fiestas que al igual que en el resto del mundo se vive en familia y se comparte en comunidad, ya sea en los pequeños pueblos, barrios y zonas residenciales.
Y es precisamente ese elemento de convivencia familiar el que se podría destacar de la víspera y llegada de esta importante fecha en esta región.
La tradición de los veragüenses de celebrar en sus casas implica una preparación de los principales platos muy autóctonos como el tradicional lechón o pernil asado, los tamales de gallina, el bollo de maíz, el arroz con pollo y, por supuesto el ron ponche al estilo casero.
Como en otras partes del país, los colonenses se preparan horas antes de la Navidad para terminar de arreglar sus casas, hacer las últimas compras y tener su vestido preparado para recibir las 12 de la media noche bien elegantes.
A esto se agrega la asistencia a las iglesias de las diferentes congregaciones religiosas para recibir la bendición del sacerdote o pastor y estar en paz con Dios en el nacimiento de su hijo Jesús.
La Navidad para los colonenses tiene un menú especial, pues acá el arroz con guandú y coco, el arroz con pollo y la ensalada de papa con huevo y vegetales mixtos acompañan el plato que se ofrece a quien visita la casa de algún familiar o amistad durante la fecha. El pavo, jamón y una pierna de lechón se suman a los alimentos que estarán sobre la mesa.
En Penonomé, al igual que Antón y La Pintada la tradición es preparar tamales, bollos, arroz con pollo, sancochos en el día y puerco asado, ya que es la manera de festejar agregando frutas como naranjas, guineos, y las que no faltan, manzanas y uvas.
En otras comunidades preparan en lugar de ron ponche, chichas de naranja, chocolate caliente o simplemente se brinda con leche, símbolo de prosperidad y abundancia.
Los tamales son esenciales en toda residencia, pues son un plato exquisito, muy popular para estas fiestas en Penonomé en lugar de pavo y jamón.
En cuanto a la decoración de las residencias, desde que inicia diciembre se adornan con luces navideñas, se compran en familia los arbolitos al igual que los nacimientos, los que son muy bien colocados, ya que algunas barriadas hacen concursos. Los niños y adultos deciden abrir los regalos que se colocan con días de anticipación bajo el árbol.
En Chiriquí, las tradiciones navideñas se basan más que todo en la convivencia familiar y la unión de todos en sus residencias pues frente al árbol al llegar la medianoche los niños abren los juguetes que reposan durante varios días guardados.
Las comidas más comunes son el tradicional pavo, el jamón y la lechona, que se colocan en las mesas, acompañados el arroz de guandú, los tamales y las canastas de uvas, manzanas, peras y las nueces o frutas secas.
Décadas atrás en La Chorrera existía la costumbre de reunir a los más pequeños para contarles la historia del nacimiento de Jesús, del peregrinar de María y José en la búsqueda de un sitio en donde pasar la noche.
En La Chorrera de esos tiempos, se enfatizaba a los niños, que los obsequios recibidos provenían de Jesús y no se mencionaba para nada a Santa Claus, el cual es una figura creada para fomentar ventas, según nuestros mayores.
El acudir devotamente a la Misa del Gallo, como se le conoce popularmente y que se celebra a la media noche, es parte de las costumbres de la población en BBBLA CHORRERA.
En este distrito es una tradición que los residentes de Calle del Agua, adornen varias calles con luces y motivos navideños además de espectáculos, a lo cual se suma el desfile de Navidad que organiza el Ministerio de Educación.
Según Manuel de Jesús Cabeza, en el distrito de Chame, la costumbre de las familias es hacer tamales para acompañar la cena de Navidad y brindar a los visitantes, además del arroz con pollo que no puede faltar.
La cena de Navidad congrega a todo la familia, la cual se reúne para disfrutar de todo lo que se ha preparado durante el día.