U na cosa impresionante, que nunca se había dado en la historia de las letras panameña logró Ernesto Endara, “un autor al cual no se le ha reconocido el valor y esto se debe en gran parte al poco mercadeo del INAC, opina la Dra. Rosa María Britton, de su homólogo, que en la LXIX versión del Premio Nacional de Literatura “Ricardo Miró” ganó este lunes 24 de octubre, en Ensayo, Cuento y Novela, por lo que el viernes 28 podrá reír de oreja a oreja cuando reciba sendos cheques de 15 mil balboas cada uno o uno por 45 mil.
Ella enfatizó que es necesario que el INAC reconstruya la obra de Endara por completo, porque mucha se ha perdido en los depósitos de la entidad estatal, dañada por la humedad y la polilla. Recordó cuando pasó pena en la Feria del Libro de Miami al abrir unas cajas con libros con grapas oxidadas .

Por su parte, Ricardo Arturo Ríos Torres destaca que; “Otros escritores han sido galardonados en el Miró con dos premios. Neco Endara en 1992 con Sir Henry, el pirata gana en teatro y con Tic...Tac en novela. Como lo afirma Stephen Vicinczey, un escritor nace del talento y del tiempo. Neco es un lector apasionado, su cultura es humanística y tiene un extraordinario espíritu crítico, el ensayo es el género que lo aguardaba y como buen marino arribó con éxito a sus agrestes playas. Como hombre de convicciones y ajeno a la cultura del instante y a los veleidosos caminos de lo fácil, sé que su ensayo nos invitará a profundas reflexiones”.
Y Ríos Torres, al preguntarle cuál es el género que a su juicio domina más Endara, añadió que “la narración es un océano en el cual, Ernesto Endara navega a contracorriente y sale ileso de sus naufragios. En realidad es un maestro de la palabra”.

Según el escritor David Robinson, los premios del Miró 2011 “se pueden calificar así: son una costumbre (premiar a mi amigo Neco Endara), un descubrimiento (no conozco a Roberto Quintero) y una grata sorpresa (premiar a mi amigo Javier Medina).
