Una niña de dos años encerró con llave a su madre en el dormitorio para ver "tranquila" su programa preferido de televisión.
Viendo lo sucedido, la madre alertó desde la ventana a una vecina, quien no pudo convencer a la pequeña para que le devolviera la llave, sucediendo lo mismo a la policía. Al final un cerrajero liberó a la madre.