Te has puesto a pensar que la salud de tu hijo cuando crezca depende directamente de lo que le das hoy de comer? Tal vez no lo has hecho y creo que muchos no lo hacen.
Hoy en día estamos muy orientados al tema salud, en donde se promueve diariamente una alimentación sana y un cuerpo en forma, pero estamos dejando a nuestros hijos de lado. El adulto se preocupa por su peso, por mejorar su dieta y el niño sigue consumiendo productos que lo llevarán a un sobrepeso y a problemas de salud más adelante en su vida.
Nuestros niños son los más vulnerables y sin embargo son los que peor nutrición tienen.
Sus comidas están desprovistas de los nutrientes necesarios que necesitan para su crecimiento y no sólo esto, está cargada de azúcar, colorantes, químicos, pesticidas y mucho más.
Es lo "normal" enviar todos los días en la lonchera bebidas, algún paquete de snack y galletas dulces. Estos productos están llenos de azúcares y harinas refinadas y sólo representan calorías vacías que harán que el niño aumente de peso y que tenga una subida de azúcar provocándole inquietud e hiperactividad.
Cada día vemos más niños con diabetes, obesidad, alergias, dermatitis, y problemas de conducta y así mismo hay más adultos con hipertensión e infartos a edades muy tempranas. Tomemos conciencia y evaluemos qué están comiendo nuestros hijos.
En el supermercado llenamos nuestro carrito de bebidas azucaradas, paquetes, pastillas, galletas y más. Salimos a comer a un restaurante y pedimos lo más fácil del menú para el niño que usualmente es comida frita o recurrimos a comida chatarra.
Todos los días cargamos a los pequeños con productos tóxicos que se van acumulando en sus cuerpo y sus órganos. Como resultado tenemos niños constantemente enfermos, resfriados o con asma y que cuando se conviertan en adultos enfrentarán problemas más severos.
Observa las reacciones que tiene el cuerpo de tu hijo y los alimentos que está consumiendo. Le producen alergia?, mucosidad? dolor de barriga? Prestemos atención y escuchemos lo que está sucediendo pues no está bien.
En las fiestas de cumpleaños infantiles abunda la comida frita y los productos artificiales que los niños comen de manera desmedida y exagerada para luego tenerlos en casa con fiebre y malestar estomacal.
Esto no es más que el cuerpo del niño diciendo, esto no es bueno para mi.
El niño no rechazará estos productos, el no sabe aquello que está bien o está mal. Simplemente sabe que muchos niños lo comen y que para él es lo normal.
La salud del adulto de mañana depende de la alimentación del niño de hoy. Somos los únicos responsables de que nuestros hijos se conviertan en adolescentes y en adultos libres de enfermedades.
Muchos dirán, "es que mi hijo no quiere comer nada" y para algunos es cierto, el niño no quiere comer los alimentos como los estamos preparando. Y que podemos hacer? Hay muchos trucos para ayudar a que coman mejor. Te los contaré más adelante.