TALENTO, entusiasmo y un gran deseo de mercadear el libro, como fuente de recreación y saber, abundaron ayer sábado en la conmemoración, en el Parque Recreativo Omar, del Día Mundial de la Literatura Infantil.
Antes de la hora de la cita (9:00 a.m.) estaban Hena de Zachrisson (del Programa Internacional de Acercamiento a la Lectura, PIALI), docentes y alumnos de la Escuela Internacional de Panamá (que presentaron su teatro de títeres), niños y niñas del Círculo de lectores de la Biblioteca Nacional (narraron cuentos de Hans Christian Andersen), padres y madres de familia con sus hijos, estudiantes, niños de las Aldeas Infantiles SOS y ganadores del concurso de PIALI.