Nunca deje su mascota desatendido adentro de un carro estacionado por ningún período de tiempo. En un día caluroso, su carro puede alcanzar temperaturas de 120° en cuestión de minutos, aún con las ventanas parcialmente abiertas. Su mascota puede rápidamente sufrir daño cerebral o morir por insolación o sofocación por estar atrapado en altas temperaturas.
Esté alerta a las señales de acaloramiento jadeo fuerte, ojos vidriosos, pulso rápido, desbalance, caminar tambaleándose, vómitos o lengua roja o púrpura.