Variedades

No es un manicomio, es una redacción


No hay que ser locos para ser periodistas. Hay que amar a la gente, la noticia, al mundo. Nada escapa al escrutinio del periodista, en el escenario terrestre. Periodismo, bebida agridulce, adicción, vocación, pasión que domina a quienes ejercen esta carrera cargada de alegrías y sinsabores.
Es el periodismo una especie de carrera de resistencia contra el tiempo, una prueba de tolerancia al máximo, una demostración de dominio del ser y quehacer cotidiano. También es ese estar siempre en posición de partir como buenos/as sabuesos/as en busca del mejor hueso (léase mejor noticia), para la portada, contraportada, ombligo (dos páginas que se encuentran) o el techo (que el de los periodistas ha de ser fuerte, porque si es de paja se incendia o derrumba por lo que confirmar la veracidad de lo que se reporta es fundamental), que es la manera en que en periodismo se denomina a la noticia principal, que va a ocho columnas arriba del logos del periódico.
Ahora bien, ¿qué se puede esperar ver en una redacción? Periódicos y más periódicos, televisores y radios a un volumen lo bastante alto como para que superen el tono de voz de varias personas que hablan a la vez sobre temas tan disímiles y opuestos como la guerra y la paz, terrorismo y amor al prójimo, política y verdad, inundación y sequía, riqueza y pobreza, alegría y tristeza, vida y muerte, bien y mal, pero que en dosis diferentes se reciben a través de llamadas, comunicados, cables, gacetillas, fax, correo electrónico o bien son producto del diario reporteo (búsqueda de noticias, y entrevistas) de hombres y mujeres que tienen en común el haber elegido ser defensores/as de la justicia, la verdad, voceros/as de la opinión pública, creyentes en que a pesar de y por encima de todo están la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a ser informada.
Esa gente está hecha de algo especial, una mezcla de sensibilidad, olfato para "captar" dónde puede haber un hecho que necesita ser divulgado, paciencia y autocontrol para aguantarse las mentiras de secretarias de tantos funcionarios evasivos, algunos mentirosos y que quieren escapar del escrutinio público, que se esconden en sus oficinas refrigeradas, tras las faldas de ellas o de subalternos serviles quienes niegan su presencia.
Los/las periodistas son también personas deseosas de aprender para poder compartir los conocimientos que se obtienen de las fuentes (no de agua, ni pluma fuente, sino así se les llama a las personas a las que se entrevista o que dan declaraciones a la prensa, radio o televisión) que pueden variar desde un mendigo hasta un rey, del Papa a un asesino, desde una prostituta hasta una monja, incluyendo cada ser humano que en sí es una historia que pudiera ser noticia si se le sabe buscar el ángulo, porque, noticia no son sólo los personajes y sucesos grandes como terremotos, inundaciones y descubrimientos. Hay noticia en las cosas inusuales, como que una perra adopte a tres gatitos, que una señora de 94 años se gradúe de la universidad; en las cosas cercanas y lejanas (alguien que protege a las tortugas, animal en extinción, o el primer vuelo espacial internacional tripulado ). La noticia está allí y hay que saber hallarla, no siempre es evidente.
Si usted va pasando por casualidad por la redacción de


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27433
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América