Dos estudios financiados por la industria de los parques de atracciones, uno de ellos elaborado por un grupo de destacados neurocirujanos estadounidenses, contradijeron las afirmaciones de que las montañas rusas pueden causar graves daños cerebrales y que deberían ser declaradas un peligro para la salud pública.
El equipo de médicos analizó 20 casos de supuestos daños cerebrales provocados por vueltas en montañas rusas y llegó a la conclusión de que no hay pruebas que demuestren que éstas fueran la causa, aunque en nueve de los casos había una posible conexión.
Incluso en esos casos, los indicios "no sustentan una relación de causa-efecto" entre las heridas y las fuerzas G de la vuelta en la montaña rusa, afirmaron los expertos. Se llama fuerza G a la tensión inercial causado por la aceleración repentina. "Partiendo de los datos disponibles, no hay pruebas de que las montañas rusas causen daños neurológicos", sostuvo el doctor Robert Harbaugh.
Otra investigación, basada en datos recogidos de 167 montañas rusas, determinó que a pesar de que las velocidades máximas de las vueltas y la altura de las montañas ha aumentado, las fuerzas G que deben soportar los pasajeros son las mismas debido a las mejoras en los diseños./CNN.