Variedades

No se lo digas a nadie


Alrededor del mundo se mantiene una constante, existen personas, que por una u otra razón, son incapaces de guardar secretos y la frase tan usualmente utilizada "No se lo digas a nadie", parece ser la llama que enciende la pólvora de las confusiones y los entredichos al contarse de boca en boca una historia.
En Panamá a estos individuos se les conoce como "bochinchosos", los cuales son vistos por la sociedad como los leprosos de la época bíblica, sin embargo, a puertas cerradas, quién no ha participado gustosamente de sus chismes y cuántos no le han ayudado en la fácil tarea de propagar los mismos.
Hasta este punto las historias están regias, sin embargo el panorama cambia completamente cuando nos convertirmos en protagonistas de un jugoso cuento y queremos bien, morir o matar a cualquiera.
Lo cierto es que los bochinchosos son, como dice una amiga, "más viejos que la sarna", (uy, que comparación), siempre han existidos y siempre lo harán, en cada uno de nosotros hay un chismoso potencial, en cada familia hay uno, como diría alguien por allí.
RADIOGRAFIA DE UN BOCHINCHOSO
La psicóloga Itzel Sayavedra afirma que no hay tal cosa como un perfil de un chismoso, "por lo general son personas que tienen muy poco valor positivo por sí mismos o tienen vidas vacías y se dedican a ver lo que hace el resto. Una persona bochinchosa no mide sus palabras, no valora al ser humano, probablemente tiene muy poca ética" señaló.
Asimismo el sociólogo Miguel Angel Sánchez, afirmó que realmente no existe un perfil, sino lo que los especialistas establecen parámetros para caracterizar a un tipo de persona y su actuación. El sociólogo panameño Néstor Porcell (q.e.p.d.), lo definió tiempo atrás como el carácter social del panameño.
"El chismoso obedece a un patrón cultural de ciertas aptitudes y comportamientos heredados o establecidos socialmente en un momento dado determinan una forma muy especial de ser de un grupo de individuos" comentó el Dr. Sánchez.
Las personas juzgan que alguien es bochinchoso cuando excede la información que recibe, cuando no se puede guardar nada, no es reservado y expresa públicamente algunas cosas. Por su parte, los chismosos se ven a sí mismo cómo elementos valiosos a la sociedad, porque defienden el derecho sagrado que tenemos todos a estar informados.
A pesar de que la persona en cuestión es la responsable de su reputación, es sólo un órgano de su cuerpo el culpable de su calidad de hablador: la lengua. Se le dice que tiene la lengua viperina, lengua de billetera, lengua larga, lenguón, lengua de yo-yo, que necesitará dos ataúdes uno para su cuerpo y otro para su lengua, que su lengua enciende un bosque, entre otros epítetos nada agradables.
PANAMA Y SU CULTURA "COMUNICATIVA"
De acuerdo con la psicóloga Sayavedra, en Panamá hay una cultura muy centrada al hacer y no a reflexionar sobre cómo se puede ser mejor. "En nuestro país hay licencia para hablar mal de todo el mundo, aquí nadie se mide para emitir una opinión negativa de alguien, porque no existe una repercusión negativa de sus actos. Aquí se destruyen reputaciones sin medir, porque al final es algo que la gente no toma tanto en cuenta" afirma.
"Los bochinches están institucionalizados a todos los niveles, siguió diciendo Sayavedra, hay muchos programas de televisión que se basan en ellos y tienen audiencia, lo que señala cuán valorado es el chisme en este medio. Esto habla acerca de la idiosincrasia panameña".
Según la psicóloga, todos nos vemos afectados de alguna manera por ellos, porque creemos lo que se dice. En nuestro país no somos claros y directos en lo que decimos, no tenemos una cultura de decir lo que tenemos que decir en el momento adecuado; no somos asertivos, lo que hace que el bochinche tenga una fuerza, porque se dice algo que se quiere decir pero no se le dice a la persona que se le tiene que decir, es allí donde comienza toda una cadena de tergiversaciones .
HAY CHISMES Y CHISMES
No todos los bochinches o chismes son iguales, si los clasificáramos tendríamos infinidades de categorías, por ejemplo: de acuerdo a la temática, la ocasión, el sujeto en cuestión, entre otros.
Según los temas, podríamos hablar de bochinches sexuales, quién es o no es o con quién o quiénes lo practica; de relaciones interpersonales: cuando el primo del hermano de tu sobrina segunda se peleó con la suegra de la hermana de tu mejor amiga del kinder; académicos.
De acuerdo al protagonista del "bochin" pueden ser dirigidos a amigos, enemigos, colegas, rivales sentimentales, vecinos o a perfectos desconocidos, quienes han caído en desgracia con el chismoso.
COMO CONFRONTAR A UN BOCHINCHOSO
De acuerdo a la psicóloga Itzel Sayavedra, en general los bochinchosos no actúan ni clara, ni directamente; cuando los enfrentas sin ponerte bravo, sin acusar, "Sabes fulanito, he escuchado que has dicho de mí esto y aquello", no vuelven a decir nada más y la próxima vez que lo vayan a decir, se miden.
Cuando en nuestras sociedades somos claros y directos somos vistos por los demás como problemáticos, expresó la experta. "Ojalá eduquemos a la población para que sea clara y directa, y valoremos menos lo que se dice tras bastidores y busquemos las cosas que en realidad son importantes; cuando uno tiene tiempo para bochinchar, es que no se está destinando el tiempo para hacer algo productivo, si se está preocupado por su vida y por hacer el bien, el bochinche no tiene cabida, porque no se tiene tiempo".
Nada, absolutamente nada nos protege de los bochinchosos y de las secuelas de su actividad. Lo más saludable es ignorarlos, ese es su peor castigo, pero si el asunto se pone peliagudo, no dudes en enfrentar al monstruo cara a cara.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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