Adal Ramones, tras dos meses del fallecimiento de su mamá, todavía no se resigna a su ausencia y confiesa que aún no la ha podido llorar.
"Te confieso que no he podido ni llorarla y necesito una de esas noches para poderme desahogar. Con mi padre lloré, lloré y lloré por meses, pero su muerte fue repentina, y mi madre estuvo dos meses en cama, en la casa, como ella quería, y fue muy difícil. Pero me tengo que empujar un par de tequilas a lo mejor", dijo Ramones a las cámaras del programa de televisión Ventaneando.