El niño inquieto que se veía con más futuro en béisbol, terminó por “hobby” tocando la batería para un trío que no sólo se hizo famoso en su natal Chitré, sino que ganó un Latin Grammy y hoy es uno de los mejores grupos de rock del continente
Javier Saavedra es su nombre, algunos lo conocen como el más callado de Rabanes, pero asegura que eso no es cierto. “La parte del show se la dejo a Pipón y a Emilio, pero no soy un santo, me gusta la fiesta y tomar cerveza con mis amigos”.
Este artista asegura que su carrera en la música llegó así de pronto, de niño le encantaban los deportes, tuvo en varias categorías de béisbol, y ya cuando alcanzaba los 16 años empezó a frecuentar junto a Emilio, la casa de Cristian, El Pipón, para formar un grupo.
“Empezamos a inventar música, Emilio tenía una guitarra acústica y muchas ideas musicales y fue entonces que empezamos a formar una banda, en realidad, yo sólo estaba parqueando, ni sabía tocar batería, les llevaba el ritmo tocando los cuadernos y así nos fuimos”.
Como buen capitán de redoblante en su escuela Juan T del Busto, Javi ya tenía cierto conocimiento musical, que con el tiempo sólo tuvo que perfeccionar.
Hijo y padre.Javier Saavedra es un chico de familia, aunque posee un departamento en la capital, prefiere la comodidad y el bienestar de Chitré. “ Apoyo 100% los negocios familiares” y de hecho hace una buena mancuerna con su padre. “Compramos terrenos y fincas, mi mamá y mi papá siempre han tenido finca, siembran de todo, desde melones hasta compra y venta de animales.
Ahorita estábamos hablando de un proyecto”.
Lo que muchos no sabían de este artista, es que también es padre. Sí, aunque en este momento está soltero, Javi tiene dos hijas de las que habla muy poco, pues así lo prefieren las madres de las niñas. “Las visito, juego con ellas, no sé a quien se parecen, en algunos actos se comportan como yo, en otros como las mamás, creo que es muy prematuro decir qué carácter tienen, pero a veces las niñas se portan un poco mal”, dice riendo.
Por lo pronto disfruta de la vida, de los viajes, cree que con Rabanes logró cosas que jamás hubiera conseguido en otro trabajo aunque todo tiene su precio. “Tengo como mil años nuevos que no lo paso con la familia, este año vamos a tocar en Santiago y en Chitré, así que visitaremos a la familia.
Como buen escorpión es intenso y tiene mucha energía, pero también es decidido. Está claro que en 10 años quiere seguir tocando música, tener una gran casa en el interior y dedicarse a varios negocios.