Variedades

No tan liberal y permisivo

Luego de que él y su hijo se vieran involucrados en algunos escándalos por uso de drogas y exceso de alcohol, el veterano actor Nick Nolte dice que ha cambiado y que apoyará por siempre a su vástago.


n el mismo Hotel Regency Beverly Wilshire que Julia Roberts hizo famoso en la película "Mujer bonita", entrevistamos a un Nick Nolte mucho más "bonito" que en aquella famosa foto que le tomaron en el 2002, cuando fue arrestado en Los Angeles por manejar bajo la influencia del alcohol. Después de la evidente recuperación, con moderno corte de pelo y una recortada barba blanca que resalta todavía más, con el elegante traje negro; se le nota con suficiente energía como para estrenar cuatro películas consecutivas. Y en tiempos en que su propio hijo fue arrestado por tenencia de marihuana, Nolte justamente estrena una película como ""The Beautiful Country" que bien tiene que ver con la relación padre-hijo. En la ficción, él es un ciego veterano de guerra que recibe la inesperada visita del perdido hijo que tuvo en Vietnam. En la realidad, trataremos de averiguar la clase de padre que es.
Soy muy buen padre. Con mi hijo hemos viajado por todo el mundo. Apareció en varias películas, conmigo.
Depende de él. Es una persona única, tiene su propia alma. Yo sólo soy el envase que él utilizó para llegar a este mundo. Pero como persona es un placer tenerlo. No me considero el padre, no soy el dueño de su vida. Es tan único como tú. No hay nadie como él, en la Tierra, absolutamente nadie. La vida es demasiado corta y es nuestra elección ser felices o miserables. Cada uno decide como quiere ser. La religión dice que vamos todos al paraíso, pero yo no voy a tomar esa clase de apuesta, porque todavía no conozco a nadie que haya vuelto de la muerte. Es mi propia responsabilidad conseguir la paz.
Mi hijo tiene su propia conciencia. Sabe distinguir entre lo bueno y lo malo. Sí comete errores, sabe que los comete, como ya habrás leído en los diarios.
En verdad, fui el mentor de varios chicos. Tengo una casa enorme y cuando Brawley vino a vivir conmigo, tuve que tomar la decisión de abrir las puertas a todos o cerrarla directamente. Yo crecí en una casa normal. Y por eso abrí mi hogar para todos, estableciendo ciertas reglas. Ha sido un gusto verlos crecer. Ha habido problemas, claro, como todos.
Hubo cierta situación.. Mi hijo, siendo muy apuesto, atrae la atención de las mujeres y desde el primer día, se ganó la fama de no tener cerebro. Y reaccionaba ante los insultos, destrozando autos o cosas así. Cuando le pregunté por qué lo había hecho, se echó a reír con sus amigos. Traté de explicarle la importancia de respetar y ser respetado, pero los chicos me enseñan a mí, más lecciones de las que yo les haya podido dar.
Salpica también a los demás miembros de la familia. El promedio de las personas imaginan que te da beneficios, pero la verdad es todo lo contrario. En Estados Unidos hay cierta psicología, les gusta ver caer a aquellos que tienen éxito. Es algo muy extraño. Cada año recibo una demanda judicial diferente. Algunas se dirigen a la casa y otras a la calle donde vivo y como es la calle de Nick Nolte, creen que yo soy el responsable de todo lo que pasa.
Hace diez años que decidí trabajar con el cine independiente. La última película comercial fue "Hulk" y sólo porque vinieron a casa, diciendo que en vez de un comic iban a hacer una tragedia griega. Y acepté. Por supuesto aquella película se consideró un fracaso, aunque fue la octava película más vista del año.
Porque siempre hay alguna percepción de que tal película tiene que llegar a cierto punto. Y si no llega, se toma en cuenta solamente la percepción y no los hechos. Es bastante falso.
Pero tiene cuatro películas que se estrenan antes de fin de año..
Realmente me interesa el cine internacional. No hay razón para que otras culturas dejen de expresarse. Estados Unidos es el país más aislado del mundo. No veo un futuro con películas norteamericanas dominando el mercado internacional sin la expresión de otras culturas. Hollywood necesita ajustarse.
Yo tenía 19 años y por supuesto, hubo resistencia a esa guerra. Perdí muchos amigos. Antes de que se fueran, nos reuníamos a tomar algo y cuando volvían a casa, los emborrachábamos por un mes. Pero la mayoría nunca volvió.
No. Yo no quiero matar a nadie. Tampoco quiero que mi hijo siga ese ejemplo.
La puerta de la suite 619 se abre y el representante nos saluda avisando que sólo queda tiempo para una pregunta, pero cuando apenas pasaron 20 minutos, Nick Nolte se adelanta: "No.. no", ni siquiera comenzamos a hablar. Y la charla continúa, más amena que nunca.
¿Recuerda con cariño los tiempos en que era joven y lo consideraban entre los actores más sensuales de Hollywood?
Era sexy, me veía bien de joven. No tengo el problema de reconocerlo como le pasa a Johnny Depp (se ríe). Cada vez que lo veo se lo digo.
No tenía ninguna expectativa, porque había estado haciendo teatro durante 14 años. Entonces, sólo hacía Shakespeare. Siempre tuve la idea de interpretar "La muerte de un viajante", cuando tuviera 19 o 20 años.
Yo no sabía que quería ser actor. Vivía en la ilusión con la que nos criamos, tratando de cumplir la meta de mamá y papá, yo había seguido una carrera como atleta. En lo profundo de mi corazón no era lo que quería. De pronto me quebré y sentí pánico. Alcancé el punto cero y tuve que empezar todo de nuevo. Me tomó un año recuperarme. Mis benditos padres fueron lo suficientemente inteligentes como para dejarme seguir la carrera de actor, en vez de mandarme a un psiquiatra.
Te vuelvo a repetir que no le presto demasiada atención a Hollywood. Los ofrecimientos que me llegan son como los de Ben Stiller, que me invitó a participar en una película suya.


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199387
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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