SER secretaria hoy es muy distinto a lo que era en el pasado, cuando cuando había que pasar horas sentada escribiendo cartas o tomando notas y en peor de los casos, estar metida en una fría oficina archivando datos.
Ahora, hasta hay que salir de la oficina para tratar con clientes o hacer diligencias, pero si hay alguna práctica que sobrevive al tiempo es el lucir bien en todo momento. Mucho más en nuestro días cuando el campo de trabajo de una secretaria es mucho más amplio (y hay más personas mirando).
¿Significa lucir anticuada? Nada de eso. Aprende a llevar lo mejor de la moda a la oficina, procurando disimular esos "defectitos" que prefieres disimular.
Evita a toda costa las camisas y blusas muy ajustadas (aún si usas uniforme), de lo contrario acentuarías una barriguita abultada, de ser este el caso.
No te prives de llevar pantalones a la oficina, pero coordinalas con camisas (suéteres o blusas) largas; mejor si lleva estampados.
Si el problema son los muslos anchos, procura no usar pantalones demasiado ajustados o acentuarás el "problema".
Aprovecha las correas o cinturones que están tan de moda en este momento o cualquier detalle en la cintura. Procura no exagerar, se trata de acentuar la cintura, no de recargarla.
Si eres de contextura fina, aprovecha y usa piezas coloridas y que combinen texturas.
Los pliegues pueden dar la apariencia de tener "más cuerpo" y estilizan la figura.
No te prives de lucir a la moda en la oficina
¿Quién dice que una secretaria no puede lucir a la moda? Aprende a usar la ropa adecuada para tu tipo de cuerpo.