¿Cómo ves el don de la vida, luego de esta dura prueba?
La vida es bella y muchas veces no nos damos cuenta porque estamos acostumbrados a ir de la casa al trabajo y vivimos en una constante rutina.
El haber adquirido esta enfermedad me ha hecho darme cuenta de que la vida es una, y debemos disfrutar cada momento. Haciéndoles saber a nuestros seres queridos cuánto los amamos, tratando a los demás como nos gustaría ser tratados; hay muchas cosas que han cambiado en mi vida y siento que ahora soy una persona mejor. Una persona que realmente aprecia el don de la vida y que ya no perderá el tiempo en cosas sin importancia. ¡Viva la vida!
Tras ser diagnosticada con cáncer, ¿fuiste discriminada o rechazada?
En ningún momento fui discriminada por mi condición, de hecho, amo modelar y tuve la oportunidad de seguir participando de muchas pasarelas, aún con quimioterapia.
Además de la quimioterapia, ¿te han tenido que intervenir quirúrgicamente?
Mi caso fue poco común, mi doctor determinó que mi cáncer era muy agresivo como para que siguiera allí. Ya tenía varios ganglios inflamados. Antes de recibir tratamiento, me hicieron una mastectomía en el seno derecho. No puedo tapar el sol con un dedo y decir que todo ha sido felicidad. He tenido momentos de tristeza, depresión, ansiedad, miedo, y aún tengo que someterme a más operaciones para poder reconstruirme el seno.
¿Qué ejercicios o entrenamientos puedes hacer para cuidar tu figura?
Desde que empecé con los certámenes de belleza, me he acostumbrado a entrenar, lastimosamente tuve que suspenderlos.
En estos momentos me estoy dedicando a cuidar mucho lo que como y poco a poco retomar los ejercicios, haciendo un poco de cardio.
Actualmente, ¿Reyna está soltera o tiene una relación sentimental?
Afortunadamente, estoy soltera y feliz, ja, ja, ja. Siento que es lo mejor porque me puedo enfocar en mí y en mi recuperación. Dios me está dando la oportunidad de volver a nacer y quiero empezar todo de cero.
¿Te has aferrado a Dios en todo momento o desde pequeña lo has hecho?
Mi relación con Dios ha estado siempre. Sabemos que hay momentos en los cuales nos alejamos y nos dedicamos más a nuestros proyectos, trabajo, amigos; cosas que no son malas, pero siempre debemos dedicarle tiempo a Él. En esta situación me he aferrado mucho a Él porque sé que Él tiene la última palabra.
En cuanto a programas sociales, ¿has pensado emprender algún proyecto?
Este mes estará full para mí, lo cual me tiene muy feliz. Una amiga que también tiene cáncer tuvo la maravillosa idea de hacer una revista para pacientes, que contenga testimonios de vida, tips de alimentación, de belleza; en fin, una revista para que la gente pueda aprender a tratar esta enfermedad. Somos socias y las dos estamos trabajando en eso.
¿Ha cambiado tu alimentación a raíz de esto?
¡Amo los dulces! Y definitivamente me debo controlar con eso, ya que no es bueno para mí. Hay muchas cosas que he tenido que cambiar a raíz de mi diagnóstico, debo evitar comer grasas, azúcares, picantes, lácteos, en fin, evitar los excesos, pues todo en exceso es malo.
¿Qué mensaje les envías a esas mujeres que piensan que morirán a causa del cáncer y a las que siguen luchando?
Muchas veces el mundo nos hace ver el cáncer como lo peor, y siento que hay mucha falta de educación en cuanto al tema. Cuando empecé con esto fue que me tocó investigar qué es el cáncer, sus causas, cómo podemos prevenirlo, etc. Los doctores nunca supieron darme una respuesta de por qué a tan corta edad me dio cáncer de mama.
Sea como sea, creo que Dios nos da pruebas para que nos volvamos más fuertes, para que nos demos cuenta de que no vale la pena pelear, renegar o estresarnos por cosas que realmente no son importantes; debemos vivir plenamente, agradeciendo a Dios por cada día, por nuestra familia, amigos, porque tenemos una casa donde vivir, o sea, vivir como si fuera el último día; hay infinidades de cosas que agradecer como para preguntarnos ¿por qué a mí? Hermanas guerreras, yo les digo que luchen hasta el final. Tengan mucha fe.
Jesús nos dice que por su sangre fuimos sanos y Él nos llevará de la mano en todo este proceso.
Una frase que desde el principio de la enfermedad ha acompañado a Prescott es: 'Dios no nos da cargas que no podamos soportar'. Ella está segura de que es así. Al mismo tiempo, indicó que si esto le está pasando a tan corta edad, es porque Dios sabe que es una mujer fuerte y con ayuda de Él saldrá vencedora.