De interés
- “El héroe discreto”, que también relata la historia de Ismael Carrera –próspero hombre de negocios, propietario de una aseguradora en Lima, cuyos dos hijos, unos “buenos para nada” solo anhelan verlo muerto para hincarle diente a su fortuna–, en sus 383 páginas también habla de amor, desamor, violencia, oportunismo, crisis familiar, el bien y el mal, Dios, vacíos, prostitución, un aparecido (Edilberto Torres, al que solo puede ver “Fonchito”, un adolescente. Sus padres creen que es imaginario o el diablo).
- En la presentación de la novela, Rosa Montero (España ) fue la interlocutora de Vargas Llosa. Fue en el marco del VI Congreso Internacional de la Lengua Española, que concluyó ayer.
Felícito Yanaqué, uno de los personajes principales de “El héroe discreto”, la más reciente novela del peruano Mario Vargas Llosa, prefería morir que romper la promesa que le había hecho a su padre en el lecho de muerte, que jamás permitiría que nadie lo pisoteara.
Un teatro Anayansi repleto fue el escenario para la presentación de la más reciente novela del Premio Nobel de Literatura 2010, publicada por Grupo Santillana como otras de él.
El honesto y trabajador empresario no estaba dispuesto a ceder ante las presiones, amenazas y ataques de la mafia, que se equivocó con él. Lo subestimó.
El dueño de Transportes Narihualá de Piura se mantenía firme en su decisión de no permitir que lo extorsionasen. Esos bandidos no iban a hacer fiesta con el negocio que tanto trabajo le costó levantar y que después de Mabelita era lo más importante para él.
“Era asunto de dignidad”, dijo Vargas Llosa.
Si tuviera que morir, moriría de pie, como un roble.
Retar a la mafia lo convirtió en un héroe. Todos en Piura y hasta en la capital hablaban de su valentía.