Con toda propiedad para emitir una opinión sobre el público local con respecto al ballet internacional, David Makhateli, primer bailarín del Royal Ballet de Londres, afirmó hace tres años en la primera versión de la Gala de las Estrellas del Siglo XXI, que la audiencia en Panamá era una gran conocedora de la danza clásica.
El público solo aplaude cuando los bailarines dan lo mejor de sí, tanto por su buena ejecución en los saltos, como su línea impecable de brazos y piernas.

Este año, en el mes de febrero en el Teatro Nacional, los bailarines más “ranquiados” de las primeras capitales, alternaron con los ganadores de la contienda internacional de las Estrellas del Siglo XXI (2do año) realizado en Panamá y se lucieron ante un exclusivo público, como si se tratase de un evento cerrado.
Gala y competencia.
Para la noche del mejor ballet internacional, el cual se lleva presentando en las mejores capitales del mundo, su productor Solomon Tencer junto a su esposa y directora artística, Nadia Veselova, se decidió por parejas de Compañías del Pacific Northwest Ballet, de Academias de danza de Houston, Canadá, Estados Unidos, por mencionar algunos.

Buena parte de los participantes en esta noche de ballet fueron los bailarines ganadores de las competencias realizadas en días previos, las cuales contaron con una difícil preselección en la que los triunfadores ganaron experiencia y prestigio por su desempeño.
Actos, solitarios y dúos.
En escena, abrieron el evento Sara Webb y Connor Walsh del Houston Ballet con la pieza “Sleeping Beauty” en Pas De Deux (paso de a dos).

Seguido por la pequeña de tan solo 9 años, Adriana Arias, panameña, quien fue la ganadora de la categoría pre-competitiva con “Tic- Tac-Pop”.
Los más esperados de la velada, por ser bailarines locales, Solieh Samudio y Manuelita Navarro, salieron al escenario y dejaron en alto el nombre de Panamá, con su danza “Última vez” donde ambos se dieron el adiós definitivo, entre caricias y alzadas, en medio de una especie de baile que los llevaba del “amor al odio”.

Su puesta de danza moderna, que no es más que un ballet sin zapatillas y con los pies muy apegados al piso, fue parte de su presentación para la competencia.
Su desempeño rindió buenos frutos, puesto que se alzaron con la medalla de oro en la división “Mejor pareja en Pas de Deux”, ganándoles a sus colegas Yosmer Mejía y Ana Karina Enríquez, de Venezuela.

Al respecto, Solieh y Manuelita comentaron que se hicieron muy amigos de los venezolanos, incluso admiraron el entusiamo con el que dictó su taller, el profesor de los representantes de Venezuela.
Los pareja de ballet conformada Solieh y Manuelita recreó para cerrar el evento con bríos y donaire, una escena de “Don Quijote”, pero para esta ocasión presentaron una versión mejorada, con mayor dificultad y vistosidad, para despedirse como el primer bailarín y la primera bailarina de Panamá.